Jerome Powell tiene prácticamente decido apurar su periodo como gobernador de la Reserva Federal (Fed), según su entorno, en pleno desafío al presidente Donald Trump, que este miércoles amenazó con echarlo si continúa en la Fed.
Todo apunta a que Powell tenía decidido abandonar el banco central de Estados Unidos al concluir su mandato como presidente el próximo 15 de mayo y renunciar, además, a su puesto de gobernador, cuyo plazo se acaba en el 2028.
Es lo que habían hecho otros de sus antecesores. Pero todo cambió cuando la fiscalía del Distrito de Columbia, por sugerencia directa de Trump, inició una investigación penal contra él por el incremento del gasto en las reforma de la sede de Washington del banco central.
Powell se planteó entonces no dejar la institución hasta que el asunto se aclarará o se retirará la acusación, para muchos, incluido un juez, carennge de base y solo en marcha para castigar al jefe de la Fed por su nnegativa a rebajar los tipos de interés, como exige la Casa Blanca.
Powell deshojaba la margarita. Pero fuentes cercanas a él indicaron que, después de este nuevo arrebato de Trump, Powell seguirá. “Cada es vez menos propenso a abandonar la Fed a medida que las amenazas legales de Trump se han intensificado”, explicó Político.
Trump quiere sacarlo de la entidad, así como a la gobernadora Lisa Cook, cuyo asunto está en el Tribunal Supremo, porque de esa manera nombraría a sus sustitutos y tendría el control absoluto de lo seis gobernadores (ya ha colocado a tres), que es la mitad de los votos para aprobar decisiones.
El mandatario estadounidense recalcó el miércoles que no piensa dar la orden de que se retiren los cargos a Powell, cuestión que plantea otro problema.
Esa decisión solo puede bloquear la confirmación en el Senado de Kevinn Warsh, el nominado por Trump para sustituir a Powell en el mando.
Nada más hablar Trump, John Thune, jefe de la mayoría republicana en el Senado, urgió al gobierno a cerrar esa investigación. Sabe que la confirmación entrará en vía muerta si no es así. El senador Thom Tillis, un republicano decisivo en el Comité Bancario, se niega a la ratificación de Warsh hasta que se cierre el caso Powell.
Hasta un editorial del The Wall Street Journal calificó auer de “vendetta autodestructiva” la actitud de Trump. Powell dicho que continuará como presidente interino mientras no sea aprobado su sustituto.
