Una información del OCCRP (Proyecto de Información sobre el Crimen Organizado y la Corrupción) ha desvelado que al menos uno de los metaneros rusos que cubre la ruta del Báltico ha instalado armas de gran calibre en su cubierta, además de contar entre su tripulación con dos docenas de miembros con pasado militar. Las fotografías obtenidas, tomadas por la Patrulla Costera y la Policía de Estonia, evidencian la instalación de armas en la cubierta del Marshal Vasilevskiy, un buque civil que suministra gas a Kaliningrado, el enclave ruso situado en el mar Báltico.
OCCRP destaca que el metanero en cuestión es el único de la Flota energética de Gazprom que no solo puede transportar gas natural licuado, sino que cuenta con tecnología para devolver el gas licuado a su estado natural gaseoso. El Marshal Vasilevskiy habría realizado cuatro veces el mismo trayecto por las costas de Estonia, Letonia y Lituania desde agosto de 2025.

Las armas con las que se ha dotado, protegidas con sacos de arena, son ametralladoras pesadas Kord de calibre 12,7 milímetros. Según el informe de la Oficina de Estudios sobre Ejércitos Extranjeros del Ejército de Estados Unidos, tienen la capacidad de disparar entre 600 y 650 proyectiles por minuto con un alcance eficaz en distancias de hasta dos kilómetros.
Las armas podrían querer transmitir el mensaje de que los petroleros de la ‘flota fantasma’ podrían estar también armados
Este tipo de armamento, prosigue la investigación, requiere de una formación para usarlo, conocimiento que es ajeno a los marineros. Según las listas de pasaje obtenidas, el Marshal Vasilevskiy ha transportado a 50 personas denominadas “pasajeros” desde agosto de 2025. Periodistas del Dossier Center, indica OCCRP, de ese medio centenar de pasajeros, 22 habían pertenecido a estructuras militares rusas.
Según OCCRP, Patrick Bolder, experto en defensa del centro de estudios HCSS, con sede en La Haya, considera que esta estrategia “forma parte de la presión que Rusia ejerce sobre los países de la OTAN”. El Marshal Vasilevskiy no forma parte de la flota en la sombra, formada por viejos petroleros con propietarios opacos que eluden las sanciones para seguir exportando petróleo ruso. El metanero no está sujeto a sanciones y, en principio, no existe una razón clara para que fuerzas navales extranjeras lo inspeccionen o detengan.
Un responsable de inteligencia de un país báltico no especificado y citado por la investigación de la OCCRP consideró que las armas también podrían pretender transmitir el mensaje de que los petroleros de la flota fantasma podrían estar igualmente armados.
Conviene recordar que, desde mediados de junio, el ejército británico está investigando un informe según el cual un buque de guerra ruso realizó disparos de advertencia contra un yate en el canal de la Mancha, cerca de las aguas territoriales británicas, según informó el Ministerio de Defensa.

