
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, impulsan en Barcelona una serie de cumbres internacionales con el objetivo de articular un frente progresista global que sirva de contrapeso al auge de la extrema derecha y a las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump. Los encuentros reúnen a líderes políticos, partidos, sindicatos y organizaciones sociales de distintos países con la intención de reforzar la democracia, el multilateralismo y la justicia social en el actual contexto internacional.
La iniciativa incluye una cumbre bilateral entre España y Brasil y varios foros en los que se abordan cuestiones como la desigualdad, el cambio climático o la regulación tecnológica, además de la defensa del orden internacional basado en normas.
