Santacreu gana la batalla por las sillas de plata de la Cambra tras una votación muy ajustada

Victoria por la mínima que pone fin al debate sobre las sillas de plata en la Cambra de Comerç de Barcelona. El presidente de la institución, Josep Santacreu, ha reunido los apoyos necesarios para sacar adelante la propuesta que más división ha generado en la institución en los últimos meses. El pleno del ente ha aprobado este jueves la ampliación de los asientos de pago con un empate a 29 votos a favor y 29 en contra, que se ha resuelto de manera positiva con el sufragio de calidad de Santacreu. 

Tras el visto bueno del pleno, se ampliarán de dos a diez las sillas de plata del ente. Se trata de las vocalías que se asignan mediante una aportación económica voluntaria a grandes empresas. La candidatura independentista Eines de País y la patronal Pimec se oponían a esta modificación y, aunque han conseguido empatar los votos a favor, estos no han sido suficientes. La aritmética de la sesión se preveía ajustada y el resultado evidencia que algunos de los 31 vocales de Va d’Empresa –la lista de Santacreu– han votado en contra de su presidente. Inicialmente, Eines de País y Pimec sumaban 24 sufragios, pero habrían conseguido convencer a otros miembros del pleno para intentar inclinar la balanza a su favor.

El pleno ha transcurrido en un clima de tensión y con un debate que se ha prolongado más de lo previsto. Finalmente, ha durado aproximadamente una hora por las diversas intervenciones de los vocales para defender sus posturas. De hecho, fuentes próximas a la reunión aseguran que uno de los 60 miembros no ha podido asistir presencialmente, una ausencia que también podría haber resultado decisiva para inclinar la balanza a favor o en contra de la moción sobre las sillas de plata.

El voto de calidad del presidente, Josep Santacreu, decanta la decisión a favor de ampliar las sillas de plata de la institución

La propuesta de ampliar el número de sillas de plata llevaba semanas generando debate interno en la corporación. Sus defensores sostienen que la composición actual del pleno ya no refleja el peso que han adquirido determinadas empresas y sectores en la economía catalana, mientras que los detractores consideran que alterar este equilibrio puede modificar las mayorías internas y el reparto de poder dentro de la institución. El resultado de la votación, muy ajustado, refleja precisamente esa división de criterios.

La semana pasada, el comité ejecutivo de la Cambra aprobó un acuerdo para recuperar esta mayor representación de las corporaciones. Ahora las dos únicas sillas de plata las ocupaban CriteriaCaixa y el RACC, después que Eines rebajara estos asientos al ganar las elecciones en pleno apogeo del procés. Con esta ampliación, las vocalías que se escojan por sufragio bajarán de 52 a 44, ya que el pleno también cuenta con seis sillas reservadas a las patronales más representativas (Foment y Pimec tienen tres cada una). 

En el detalle técnico, la aprobación de este jueves implica modificar el anexo del reglamento de régimen interior de la Cambra que define la estructura del censo electoral de la institución para establecer una nueva clasificación de las vocalías del pleno. “Esta decisión responde a la voluntad de conseguir una representación equilibrada y proporcional del autónomo, la pequeña, la media y la gran empresa dentro del máximo órgano de gobierno y representación de la Corporación”, ha defendido la institución en un comunicado enviado tras el fin de la reunión.

Pese a esta luz verde, la medida no tendrá efectos inmediatos. La ampliación a diez sillas de plata se ha impulsado en la recta final del primer mandato de Josep Santacreu para que entre en vigor de cara a las próximas elecciones de la Cambra, previstas para 2027. Más allá de la representatividad, el debate también tiene una dimensión económica. Las sillas de plata están reservadas a empresas y entidades que realizan una aportación voluntaria a la Cambra, un precio mínimo de 75.000 euros que puede ser mayor según lo que pujen los aspirantes. Estos recursos también contribuirán a financiar parte de la actividad de la institución, aunque desde la corporación sostienen que el principal objetivo es reequilibrar el peso de las grandes empresas.

Además de Criteria y el RACC, que cuentan con sillas de plata, también forman parte del pleno grandes compañías como Banc Sabadell, Saba, Ficosa o Ametller Origen, que obtuvieron su asiento al imponerse en sus respectivos epígrafes.

Paula Solanas Alfaro

Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro ‘El club de los unicornios’ (Península, 2023).

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