Seat, dueña de las marcas Seat y Cupra, cerró el primer trimestre con una notable mejora del resultado operativo, que saltó a los 43 millones de euros, casi nueve veces más que los 5 millones del mismo periodo del año anterior. La cifra se consigue pese a una reducción de los ingresos del 5,6%, a 3.677 millones de euros. El mejor resultado se explica por el “riguroso” plan de ahorro de costes y la retirada de los aranceles europeos al Tavascan fabricado en China, que lastraban las cuentas. La compañía toma aire después de varios trimestres con las cuentas en rojo o al límite, también con el trasfondo de las fuertes inversiones para la electrificación.
Según las cifras publicadas este jueves, en los primeros tres meses comercializó 145.300 unidades, un 1% menos. Cupra se consolida como la más vendida, al crecer sus ventas un 2%, a un récord de 79.800 unidades, mientras que las de Seat caen un 4%, a 65.500. Pese a la reducción, se da una mejora del resultado por dos frentes. Primero, el ahorro en los costes fijos y de producto dentro de su programa de recorte de gastos. Asimismo, en febrero entró en vigor la exención de los aranceles al Cupra Tavascan, su eléctrico fabricado en China, que elimina el efecto negativo que provocaba en los márgenes, ya que lo vendía a pérdidas.
La mejora del margen en un entorno “desafiante”, gran objetivo
La mejora del beneficio operativo “confirma que vamos por buen camino. Se trata de un primer paso importante en nuestra recuperación financiera”, explica Markus Haupt, consejero delegado. “Nuestro foco ahora está en reforzar la calidad de los márgenes y en maximizar el potencial de nuestra gama”, añade. Hace unas semanas Seat presentó el Cupra Raval, el primer eléctrico que se fabricará en Martorell, con el que espera recuperar el buen tono en las cuentas. En paralelo, la planta de Martorell ensamblará también un eléctrico pequeño para Volkswagen.
“Es un año trascendental para Seat y Cupra, en el que entramos en una nueva era”, plantea el directivo.
El margen de Seat ha mejorado hasta el 1,2%, desde el 0,2% del año pasado. En el conjunto del 2025 la empresa había tenido un margen del 0%, ya que se fue recortando conforme avanzaba el año. Sobre lo que viene, se apunta que el mercado mantiene unas condiciones “desafiantes”, por lo que seguirá apostando por la flexibilidad y agilidad operativa, se expone en una nota.
Volkswagen gana un 28% menos, con un fuerte impacto en China y EE.UU., y prepara más reducciones de costes
A nivel de grupo, Volkswagen gana 1.564 millones hasta marzo, un 28% menos. Vio reducidos sus ingresos un 2,5%, hasta los 75.700 millones de euros, tras vender 1,95 millones de unidades (-7%). El resultado operativo queda en los 2.500 millones de euros, un 14% inferior. También se habla de un entorno desafiante. “Las guerras, las tensiones geopolíticas, las barreras comerciales, las regulaciones más estrictas y la intensa competencia están creando obstáculos”, expone Oliver Blume, consejero delegado.
El grupo sale perdiendo sobre todo en China, donde vende un 15% menos con una fuerte competencia, y en Norteamérica, con un 13% menos marcado por los aranceles en EE.UU., donde vende un 20% menos. Son suficiente para contrarrestar la subida en Europa (5%) o Sudamérica (7%).
Su margen se reduce del 3,7% al 3,3%, en medio de un proceso de reducción de costes que ya ha ahorrado 1.000 millones de euros y que se quiere ampliar. Sobre todo por la llegada de los competidores chinos con fábricas en Europa, que magnifican la infrautilización de las de Volkswagen. Otro punto destacable de las cuentas es que a nivel global las entregas de eléctricos puros se reducen un 8%, hasta las 200.000 unidades “en un mercado general que cae”. La tendencia es contraria en Europa, donde vende un 11% más de eléctricos.
