
La imagen de decenas de miles de personas entrando de golpe a las puertas de Europa en Ceuta es muy útil para el relato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya Administración lleva tiempo advirtiendo de una “invasión” de inmigrantes indocumentados como consecuencia de la debilidad de la Unión Europea.
El mandatario ha calificado esta mañana como “terrible” la incursión a España de unas 60.000 personas procedentes desde Marruecos y ha aprovechado para llevarlo al terreno de su política interna. “Recuerden esa imagen. Así estaremos nosotros dentro de tres años si gana el bando equivocado”, ha declarado a la cadena afín Fox News, en alusión a las próximas elecciones presidenciales del 2028. “Si los demócratas llegan al poder, aquí nadie va a vivir bien”, ha sentenciado.
El presidente califica la situación en Ceuta como una “catástrofe”, que el Departamento de Estado ve “deliberada” por parte de Madrid
Horas después, Trump se ha vuelto a referir al incidente durante la reunión de su gabinete en Camp David, una instalación militar en Maryland que opera como segunda residencia presidencial. “Vi la catástrofe que tuvo lugar ayer en España. Parecía una invasión de un país por parte de cientos de miles de personas”, ha afirmado, exagerando la cifra.
“Y exactamente lo mismo nos va a pasar a nosotros si no salen elegidos los republicanos, pero peor”, ha añadido, refiriéndose a las elecciones legislativas de mitad de mandato del próximo noviembre. “No saben qué hacer, y hoy sigue ocurriendo”, ha añadido sobre el Gobierno de Pedro Sánchez, a pesar de que este ha confirmado que más de 48.000 migrantes ya están de regreso a Marruecos.
La reacción de la Casa Blanca no se limita a Trump. Desde ayer, tanto el presidente como distintos miembros del gobierno, agencias federales, congresistas e influencers MAGA han publicado a través de sus redes sociales los alarmantes videos del enclave español en el norte de África.
Washington libra de responsabilidad a Marruecos por el cruce masivo y lo atribuye a “políticas globalistas de extrema izquierda”
“El presidente Trump lleva tiempo advirtiendo a Europa de las consecuencias de seguir implementando políticas globalistas de extrema izquierda, como facilitar la migración masiva. España y otros países que han adoptado esta filosofía destructiva deberían rectificar de inmediato o se arriesgan a su propia desaparición”, ha dicho a la Agencia EFE Ana Kelly, portavoz de la Casa Blanca. A través de sus redes sociales, el Departamento de Estado ha afirmado que “este incidente es el resultado directo de los esfuerzos deliberados del Gobierno español para facilitar y promover la migración ilegal masiva hacia Europa”.
En su Estrategia de Seguridad Nacional, publicada en diciembre, la Casa Blanca ya advertía de que los países europeos se encuentran al borde de una “aniquilación civilizatoria” en 20 años debido a la inmigración. “Si las tendencias actuales continúan, el continente será irreconocible en 20 años o menos”, señaló la Administración Trump en el documento, en el que situaba como una prioridad de EE.UU. “fomentar la resistencia a la trayectoria actual de Europa dentro de las propias naciones europeas”. Es decir, apoyar a partidos de ideología ultraderechista como la AfD alemana, Fratelli d’Italia, Reagrupación Nacional o Vox.
Por su parte, Stephen Miller, uno de los arquitectos de la política de deportaciones masivas de Trump, dijo ayer a través de la red social X que “los demócratas hicieron esto a EE.UU. todos los días durante 4 años bajo Biden y lo harán de nuevo instantáneamente, pero de una magnitud mucho mayor, si se les da cualquier forma de poder nacional. Los demócratas verán su hogar pisoteado y robado por invasores y se regocijarán”.
Ninguna de las denuncias públicas de la Casa Blanca se ha enfocado, de momento, a Marruecos, país aliado de EE.UU. que, como España, se ha visto desbordado por la situación. En cambio, cuando situaciones similares han ocurrido en EE.UU., Trump no ha dudado en culpar a sus vecinos, México y Canadá, a quienes impuso aranceles al comienzo de su mandato culpándolos de dejar entrar al país a miles de inmigrantes.
De hecho, mientras ayer comenzó la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma, el Departamento de Estado, dirigido por Marco Rubio, alababa el “liderazgo” del rey de Marruecos, Mohamed VI, con motivo de la Fiesta del Trono que celebra el país, y respaldó la soberanía marroquí sobre el territorio no autónomo del Sáhara Occidental.
El Departamento de Estado alaba el “liderazgo” del rey Mohamed VI como un “pilar de estabilidad y seguridad regionales”
“Bajo el liderazgo del presidente Trump, la postura de Estados Unidos ha sido inequívoca: reconocemos la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y apoyamos la propuesta de autonomía de Marruecos —seria, creíble y realista— como única base para una solución justa, duradera y mutuamente aceptable”, indicó un comunicado del Departamento de Estado.
El comunicado también destacó el “papel fundamental” de Rabat en los llamados Acuerdos de Abraham, la medida diplomática más exitosa del primer mandato de Trump, por los que varios países árabes normalizaron relaciones con Israel. En el caso de Marruecos, su firma supuso a cambio el reconocimiento por parte de Washington de su soberanía sobre la excolonia española. Si la relación entre Marruecos y EE.UU. ya era buena desde siempre –fue el primer país en el mundo en reconocer la independencia de EE.UU.–, se ha fortalecido desde la llegada de Trump a la política.
“Marruecos ha sido un pilar de estabilidad y seguridad regionales”, afirmó Washington, y se comprometió a seguir siendo “socio de confianza en los ámbitos de la energía, la inteligencia artificial, los minerales críticos y la defensa”, evidenciando las alianzas entre EE.UU., Marruecos e Israel. “Juntos, continuaremos promoviendo la paz, la estabilidad regional y un crecimiento económico que beneficie a ambos pueblos”, añadió.

