La guerra en Ucrania, que ya se alarga cuatro años y medio, ha merecido tan solo una breve mención en el discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El presidente ha dicho que el mundo “ya ha tenido suficiente” con este conflicto y ha señalado que su fin podría estar cerca, después del esfuerzo negociador de sus enviados a Moscú y Kyiv, Steve Witkoff y Jared Kushner.
A pesar de que prometió terminar la guerra 24 horas después de ser elegido el 5 de noviembre del 2024, casi dos años después sigue estancada pese a las presiones de Trump, quien de camino a la ONU ha instado a su homólogo ruso, Vladimir Putin, a “poner fin a la guerra”. Tras el discurso en la Asamblea General, y después de sus sucesivas reuniones del mandatario con los líderes de Dinamarca, Groenlandia, Reino Unido y Japón, finalmente ha llegado del turno del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
Washington estudia la prohibición parcial o total de exportación de diésel debido a su precio disparado
Sentados ante la prensa antes de su encuentro bilateral, Trump se ha mostrado optimista sobre la posibilidad de alcanzar la paz: “Creo que van a llegar a un acuerdo, y no quiero decir cuál será. Hablamos mucho de ello, incluso con el presidente Putin, y creo que algo va a suceder. Sin duda, los dos son muy buenos combatientes”. Zelenski ha respondido con agradecimiento a Trump y ha pedido que le ayude a terminar el conflicto antes de que llegue el frío: “Tenemos que hacerlo lo antes posible, antes del invierno”, ha dicho, remarcando que los ataques rusos se intensificarán en los próximos meses.
Preguntado por los recientes ataques de Ucrania contra refinerías rusas de petróleo, que Trump recriminó a Zelenski durante el fin de semana, el presidente ha dicho que han sido “un golpe serio para los rusos”, pero ha lamentado que “también para el precio del diésel”. Y ha añadido: “Es algo de lo que vamos a hablar en esta reunión”.
Los dos líderes se telefonearon el domingo, en una llamada en la que Trump pidió a su homólogo que detenga sus ataques contra la infraestructura petrolera del enemigo. El motivo es que está preocupado porque estos bombardeos contra infraestructura crítica agraven la escasez mundial del diésel y haga subir todavía más los precios. A un mes y medio de las elecciones legislativas y con la popularidad por los suelos, Trump no puede permitirse los precios astronómicos que ha alcanzado el diésel, que ha vuelto a romper un récord histórico al situarse cerca de los 7 dólares el galón.
La advertencia, sin embargo, no fue suficiente para que Zelenski frenara una de sus principales herramientas de presión en esta guerra de resistencia contra Rusia. Este mismo martes, el líder ucraniano ha anunciado que sus fuerzas han atacado otras dos refinerías de petróleo en las últimas 24 horas, unos bombardeos que pretenden estrangular todavía más la economía rusa y cortar la financiación de la guerra.
“Estamos llevando la guerra de vuelta al lugar de donde vino. Estamos acercando la paz a Ucrania. Agradezco a las unidades implicadas por su precisión”, ha dicho Zelenski en la publicación en redes sociales en la que ha anunciado el ataque, que también se produce a agresiones similares de Rusia contra infraestructura energética ucraniana.
Durante la comparecencia con Zelenski, Trump ha respaldado el llamado de varios republicanos en la última semana de detener las exportaciones de diésel dado el disparado precio, entre otros motivos, por el bloqueo de Ormuz en la guerra de Irán. “Yo también he pedido eso, que no enviemos el diésel”, ha dicho por primera vez en público, y ha dado el turno de palabra al secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien ha dicho que está estudiando la viabilidad de un cierre parcial o total.
