
Al presidente estadounidense, Donald Trump, se le está yendo de las manos el conflicto con Irán. Lejos de su voluntad, la guerra que él empezó junto con Israel el 28 de febrero acaba de escalar a niveles similares al inicio: con Israel e Irán bombardeándose mutuamente. Y, como novedad, la implicación de los rebeldes hutíes del Yemen, aliados de Teherán, que han reimpuesto el bloqueo naval “total” a los buques israelíes en el mar Rojo, el cual permanecía congelado desde la entrada en vigor del alto el fuego en Gaza en octubre del 2025.
El mandatario necesita poner fin a una guerra que está mermando su popularidad en su país. De ahí que el segundo mensaje que escribió este lunes en su Truth Social fue una suerte de orden hacia los dos países enfrentados, a quienes les instó a frenar las hostilidades. “Israel e Irán deben detener inmediatamente los disparos”, escribió.
Se trata del primer intercambio de fuego entre los dos países rivales desde la tregua pactada con Estados Unidos el pasado 8 de abril. El detonante de esta nueva escalada fue un bombardeo israelí sobre Beirut el domingo por la mañana y que dejó dos muertos y una decena de heridos. Teherán amenazó la semana pasada con retirarse de las negociaciones para alcanzar un acuerdo con Washington si Israel atacaba el sur de Beirut. Días después, Israel y Líbano firmaban un alto el fuego que el grupo proiraní Hizbulah no suscribió.
Irán responsabilizó este lunes a Estados Unidos de la escalada bélica en Oriente Medio porque, en su opinión, las acciones israelíes no se pueden separar de las de Washington, en referencia a los ataques del Estado judío contra el Líbano. “Nadie cree que el régimen sionista vaya a emprender ninguna acción sin coordinarse con Estados Unidos”, afirmó en una rueda de prensa en Teherán el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei.
El diplomático indicó que Estados Unidos tiene una responsabilidad directa de las violación del alto el fuego acordado el 8 de abril y que incluía el fin de las hostilidades israelíes en Líbano. “Las acciones israelíes no se pueden separar de las políticas estadounidenses”, aseguró.
Irán lanzó anoche varias oleadas de misiles contra Israel como represalia por los ataques del Estado judío contra Líbano, e Israel respondió a su vez con ataques contra varios puntos del país persa entre ellos Teherán y un complejo petroquímico de Mahshahr que sufrió “daños parciales”.
“Nuestras fuerzas armadas y nuestro cuerpo diplomático, junto con todos los pilares de la nación iraní y de la República Islámica de Irán, están preparados para hacer frente a cualquier situación con el fin de salvaguardar la seguridad nacional y los intereses del país”, sostuvo.
Con la tensión en máximos desde el cese del fuego en abril, Trump intentó ayer sin éxito aplacar la intención del primer ministro israelí, Beniamin Netanyahu, de atacar a Irán, para evitar que entorpeciera las negociaciones de Washington con Teherán para acabar con la guerra. El líder israelí no solo desobedeció a su aliado sino que además se prepara para continuar atacando Irán “varios días o el tiempo necesario”, según afirmó una fuente del Ejército israelí a la agencia EFE.
