Ucrania mantiene la presión sobre Crimea, la estratégica península del norte del mar Negro que Rusia se anexionó unilateralmente en 2014 y que la mayoría del mundo sigue considerando una región ucraniana.
En su estrategia de aislar este territorio del resto de Rusia, las fuerzas de Kyiv atacaron en la madrugada de este domingo las terminales de tránsito de combustible e infraestructuras portuarias a ambos lados del estrecho de Kerch.
Como consecuencia, después de semanas sufriendo escasez de combustible, las estaciones de servicio de la región han suspendido del todo las ventas al público y a empresas, reservándolo para los servicios esenciales y de seguridad.
La efectividad de los drones ucranianos se puso de manifiesto con un ataque coordinado a ambos lados del estrecho de Kerch. Las autoridades locales de la región rusa de Krasnodar confirmaron lo que antes había anunciado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que los aparatos no tripulados habían dado en una instalación de transporte de petróleo. Según el parte ruso, la ofensiva provocó un incendio en una terminal petrolera y la muerte de un persona en un ferri de pasajeros.
El canal de Telegram Crimean Wind informó de un gran incendio en el puerto de Kavkaz, situado en la lengua de arena de Chushka, en esa región rusa de Krasnodar.
El gobernador ruso de Crimea, Serguéi Axiónov, anunció la muerte de al menos cuatro personas y cerca de una treintena de heridos. “Lamentablemente, como resultado de los ataques de drones enemigos contra la península de Kerch, hay víctimas entre la población civil. Según la información de la que disponemos en estos momentos, cuatro personas han muerto y 28 han resultado heridas”, escribió redes sociales.
El estrecho de Kerch, una vía navegable de 35 kilómetros que conecta el mar Negro con el mar de Azov, separa la península de Kerch, en Crimea, de la península rusa de Tamán, y constituye un corredor logístico clave para Moscú. Sobre esta vía de agua, el presidente ruso, Vladímir Putin, inauguró en 2018 el puente homónimo de 18 kilómetros, llamado también puente de Crimea, para conectar por carretera y ferrocarril la península con el sur de la Rusia continental.

Fotografías y vídeos difundidos en redes sociales daban cuenta este domingo de lo que se identifica como un incendio en una terminal petrolera de la ciudad de Kerch. Desde la zona portuaria se observaba una densa columna de humo.
Según el canal de Telegram Astra, los aparatos no tripulados ucranianos golpearon una refinería en el puerto de Kerch, donde se habría declarado un incendio. Además, fragmentos de un dron habrían alcanzado también un edificio de viviendas.
El Ministerio de Defensa ruso dijo que sus fuerzas antiaéreas lograron derribar durante la noche 239 drones ucranianos tanto en Crimea como en otras ocho regiones del país.
Estos ataques obligaron a las autoridades rusas a suspender el transporte marítimo en el estrecho de Kerch y también la circulación de coches y trenes por el puente de Crimea.
Como alternativa, propusieron a los interesados desplazarse por carretera desde la región rusa de Rostov a través del corredor terrestre por el sur del Donbass, y luego Zaporiyia y Jersón. El problema es que el ejército ucraniano intenta desde hace semanas aislar la península anexionada por Rusia en 2014 con bombardeos constantes de todas las carreteras que conducen a Crimea. Tras destruir cientos de camiones cisterna y de carga, dichas carreteras son prácticamente intransitables.
Como consecuencia, Crimea lleva semanas sufriendo escasez de combustible, y se han visto largas colas de coches esperando su turno para repostar en las gasolineras. Al principio, muchos se apresuraron a comprar combustible de reserva por si en el futuro no hubiese. Pero ese temido futuro catastrófico ya ha llegado.
Después del ataque contra el estrecho de Kerch y las terminales de combustible, las autoridades regionales anunciaron ayer la prohibición de su venta a los particulares y a las empresas. El disponible ha quedado reservado únicamente para organismos gubernamentales responsables de servicios esenciales y de seguridad, ha explicado el gobernador Axiónov.
Al apuntar sus drones contra las rutas de suministro de la península, Ucrania desencadenó una crisis de combustible en un momento en el que en Rusia comenzaba la temporada de vacaciones. La prensa local apunta a que Crimea podría perder varios millones de turistas este año.
Los ataques ucranianos también provocaron este domingo daños en la red eléctrica. El operador local Krymenergo informó de la existencia de apagones en varias zonas, lo que luego confirmaron las autoridades. Estas pidieron a los residentes que limiten el consumo de electricidad, “como apagar el aire acondicionado y el exceso de electrodomésticos”, apuntó en Telegram Oleg Kriuchkov, asesor del gobernador.
