
El próximo 16 de marzo se cumplen dos años de la aprobación de las medidas de regulación de los precios de alquiler que pretendían rebajar el coste de los arrendamientos y aumentar la oferta de vivienda. Estas medidas también incorporaron la declaración de zonas tensionadas, especialmente en Catalunya, donde se establece un tope en los precios de alquiler.
Dos años más tarde, los datos muestran que las mencionadas medidas no han dado el resultado esperado porque, aunque se ha frenado el aumento de los precios, el alquiler ha seguido subiendo y hoy es más caro que en marzo de 2024. Además, en lugares como Barcelona, con una crisis habitacional grave, el precio del metro cuadrado de alquiler ha subido un 7%, las viviendas que se alquilan son más pequeñas y ha disminuido el número de contratos de arrendamiento.
¿Por qué no han acabado de funcionar estas medidas? Maite Gutiérrez, redactora de Economía de La Vanguardia y especialista en el ámbito inmobiliario, responde a esta y otras cuestiones en el vídeo que precede a este texto. Gutiérrez, en conversación con el vicedirector del diario, Enric Sierra, explica que la regulación ha llevado “al efecto colateral no deseado” de una reconfiguración del mercado de alquiler.
Los pisos de mayor superficie están desapareciendo de este mercado y pasan a la compraventa; los pisos más pequeños han subido de precio para llegar al tope de precios establecido y es muy difícil encontrar una vivienda de alquiler en los portales inmobiliarios porque “se está destruyendo la oferta”.
Maite Gutiérrez afirma que la inseguridad jurídica de los propietarios al impago de sus inquilinos es una de las razones que explican esta falta de oferta. Esto ha transformado “el circuito de comercialización que hoy es casi clandestino, entre comillas. Es una metáfora, por supuesto, porque no hay nada ilegal, pero los portales inmobiliarios apenas anuncian pisos de alquiler”.
Las inmobiliarias realizan una especie de cásting y seleccionan solo a los inquilinos con mayor poder adquisitivo y crean listas de espera. Por esta razón, no necesitan publicitar la oferta. “Si no tienes contactos, es muy complicado conseguir un alquiler”, afirma Gutiérrez en el vídeo que precede a este texto.
