
Un día después de anunciar su acuerdo de gobierno con Vox, el presidente en funciones de Aragón, Jorge Azcón, ha reivindicado durante el acto institucional del Día de Aragón el pacto alcanzado con la formación de Santiago Abascal para contar con “estabilidad” y el liderazgo necesario “para avanzar en la dirección correcta”.
Para el popular, que será investido la próxima semana con los votos de los ultras, el acuerdo es fruto del mandato expresado “con claridad en las urnas” por los aragoneses durante las últimas elecciones, algo que los dos partidos firmantes han “entendido y asumido” para actuar “con altura de miras y compromiso”.
En su discurso, el popular ha evitado ahondar en los detalles del pacto, como el polémico principio de “prioridad nacional”, rechazado por el Gobierno de España o incluso figuras de su propio partido como Juanma Moreno Bonilla o Isabel Díaz Ayuso. De hecho, tan solo ha expresado su deseo de que, ante los buenos datos económicos que arroja la comunidad y el aumento sostenido de población en los últimos años, “el talento de otras latitudes venga aquí a desarrollarse y crecer”.
Antes, en una entrevista en Antena 3, el líder popular ha asegurado sobre ese polémico punto que solo podrá aplicase si “cumple con el principio de legalidad”. En este sentido, como ya hizo ayer, ha garantizado que ningún punto del acuerdo de gobierno se aprobara sin tener el aval de los servicios jurídicos del Ejecutivo y que garanticen su legalidad.
Igual que con el acceso a la vivienda, Azcón ha garantizado que en la sanidad aragonesa “se va a atender a todo el mundo, en la Consejería de Sanidad, en los hospitales y en los centros de salud, exactamente igual que se les atendía, no va a haber ni un solo cambio”.
En ese sentido, ha recordado que “todo lo que tiene que ver con extranjería” no es competencia del Gobierno aragonés, aunque sí ha defendido que las autonomías pueden fijar determinados criterios en materias como ayudas sociales, vivienda o prestaciones vinculadas al arraigo y la residencia. En este sentido, ha detallado que la imposición de distintos baremos se ha visto en Catalunya, “donde Salvador Illa ha pedido como requisito para la regularización es el catalán”, lo cual es “inconcebible”.
Sobre otro de los puntos más polémicos del acuerdo, el que habla de “librar” a Aragón de la “imposición del catalán”, Azcón ha defendido que la lengua que se habla en la zona de Fraga (Huesca) no debe denominarse catalán, sino fragatí: “Lo que nos gusta es que se le llame como le llamamos en Aragón, no que nadie nos imponga el nombre de una lengua que se habla en otra comunidad autónoma”, ha incidido.
Por su parte, el líder de Vox en la comunidad, Alejandro Nolasco, ha vuelto a defender que el pacto de gobierno “va a ser bueno” para la comunidad y que la prioridad nacional “no es exclusión”. “Se va a priorizar a las personas que han cotizado, que han aportado al país”, ha apuntado.
Oposición
Alegría asegura que el “sometimiento” al que entra Azcón con el pacto “es absoluto”
El acuerdo alcanzado por ambos partidos cuenta con el rechazo frontal del resto de partidos en la comunidad. Para la líder socialista, Pilar Alegría, Azcón ha perdido “estabilidad y autonomía” con un pacto “calcado” al de Extremadura “porque está hecho en Madrid”. “El sometimiento al que entra es absoluto”, ha dicho, avisando de que “pondrán freno” a cualquier cuestión que ataque la Constitución, el Estatuto de Autonomía o las leyes.
Por su parte, Chunta Aragonesista ha mostrado su descontento ante un pacto “que destroza Aragón” no acudiendo al acto institucional celebrado en el Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón. El pacto supone que “el fascismo está en las instituciones de Aragón”, donde vienen “tiempos oscuros”, valoró ayer su líder, Jorge Pueyo.

