
Un misil lanzado desde Irán impactó este sábado por la tarde en Dimona, ciudad israelí donde se ubica una de las principales instalaciones nucleares del país. El ataque, durante el cual se registraron varios impactos en la zona, causó inicialmente una veintena de heridos, entre ellos un niño de diez años en estado moderado, según los primeros balances de los equipos de emergencia.
Sin embargo, la situación se agravó horas después con un segundo impacto directo registrado ya por la noche en la localidad de Arad, situada a unos 50 kilómetros de Dimona, en la región meridional del Néguev. Este nuevo ataque elevó el número total de víctimas a al menos 120 heridos, 11 de ellos en estado grave, incluida una niña de cuatro años, según el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA).
Los dos impactos, separados por apenas 15 minutos, se produjeron en una zona especialmente sensible desde el punto de vista estratégico. Dimona alberga el Centro de Investigación Nuclear del Néguev, también conocido como Centro Shimon Peres, una instalación sobre la que Israel mantiene una política de “ambigüedad estratégica”, sin confirmar ni negar la posesión de armamento nuclear. El segundo impacto en Arad se produjo a unos 30 kilómetros de esta instalación.
Las imágenes difundidas en redes sociales mostraban bolas de fuego impactando en áreas urbanas, mientras que el ejército israelí confirmó que al menos uno de los proyectiles alcanzó directamente un edificio. Fuentes militares indicaron además que los sistemas de interceptación no lograron destruir los misiles antes de su impacto.
En Arad, el impacto afectó al centro de la ciudad, dañando al menos tres edificios y provocando un incendio en uno de ellos. Equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros ante el temor de que haya personas atrapadas o desaparecidas. “La escena era terrible. Vimos destrucción generalizada y una densa columna de humo negro elevándose desde varios puntos”, describió un paramédico presente en el lugar.
Por su parte, la organización de voluntarios United Hatzalah informó de que atendió a decenas de heridos en múltiples ubicaciones, algunos de ellos inconscientes. Muchos de los afectados sufrieron heridas por metralla o lesiones mientras intentaban alcanzar zonas protegidas.
Estos ataques se enmarcan en una jornada de fuerte escalada regional. Desde la medianoche se han registrado al menos siete oleadas de ataques iraníes contra el sur de Israel, mientras que en el norte del país varios edificios resultaron dañados por cohetes lanzados por Hizbulah. En total, al menos 15 personas han muerto en Israel por los ataques iraníes. A ello se suman cuatro mujeres fallecidas en la localidad palestina de Beit Awwa, en el sur de Cisjordania, tras el impacto de un explosivo.
La ofensiva coincide con un aumento de la tensión tras los ataques contra instalaciones nucleares en ambos países. Irán denunció este sábado un bombardeo estadounidense-israelí contra su complejo de enriquecimiento de uranio en Natanz, aunque su organismo nuclear aseguró que no se ha detectado fuga de material radiactivo. Ese mismo día, el ejército israelí afirmó haber atacado en Teherán la Universidad Tecnológica Malek Ashtar, vinculada al desarrollo de sistemas militares y misiles balísticos iraníes.
En este contexto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que tanto Israel como Estados Unidos planean incrementar “considerablemente” la intensidad de sus ataques en los próximos días. Sus declaraciones se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara que evalúa reducir la presencia militar en Oriente Medio ante los avances logrados. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha declarado en su cuenta de X que “es una noche muy difícil en la batalla por nuestro futuro”.
