Los hutíes abren un nuevo frente en la guerra de Oriente Medio

El último brazo del denominado ‘Eje de la resistencia’ —la red de grupos afiliados a Irán en Oriente Medio— entra en el conflicto un mes después del inicio de la ofensiva israelí y estadounidense contra el régimen de los ayatolás. Los hutíes de Yemen, milicia afiliada a Teherán, lanzaron su primer ataque en la contienda, con una andanada de misiles balísticos contra el sur de Israel, que fueron interceptados por las defensas antiaéreas.

El general de brigada Yahya Saree, portavoz militar de la milicia, anunció su entrada en la guerra el sábado a través del canal de televisión oficialista Al Masirah. Según él, el objetivo de los misiles eran “lugares militares” de Israel, y añadió que los ataques “continuarán hasta que se alcancen los objetivos declarados (…) y hasta que cese la agresión contra todos los frentes de la resistencia”.

Jóvenes simpatizantes hutíes portan armas durante un acto en solidaridad con Irán y Líbano 
Jóvenes simpatizantes hutíes portan armas durante un acto en solidaridad con Irán y Líbano MOHAMMED HUWAIS / AFP

El grupo armado yemení es clave en un conflicto cuyo alcance se ha extendido por todo el golfo Pérsico. Con el tránsito de combustibles detenido por el bloqueo naval de Irán en el estrecho de Ormuz, la irrupción de los hutíes en la guerra también podría alterar el paso de buques por Bab el Mandab, la puerta de acceso al mar Rojo y la conexión marítima con el canal de Suez.

Tras un mes exacto del inicio de la guerra, los hutíes irrumpen en apoyo a Irán

Los rebeldes, que controlan la capital de Yemen, Saná, desde 2014, ya atacaron más de 100 mercantes entre noviembre de 2023 y enero de 2025 como respuesta a la ofensiva israelí sobre la franja de Gaza. Algunas de las principales navieras del mundo desviaron sus rutas por el sur del continente africano y la autoridad egipcia de Suez reportó una caída de hasta el 50% del tráfico por el canal, la vía más rápida de acceso a Europa.

En ese sentido, Mohamed Mansur, viceministro de Información de los hutíes, declaró el sábado a los medios locales: “Estamos librando esta batalla por etapas, y el cierre del estrecho de Bab el Mandab es una de nuestras opciones”. Se calcula que el 30% de las importaciones israelíes llegan por esta vía al puerto de Eilat, el único del país con acceso al mar Rojo.

Con ello, los hutíes suman un nuevo frente a un conflicto que ya ha dejado 4.500 muertos en todo Oriente Medio, especialmente en Irán y Líbano, donde la milicia Hizbulah continúa el lanzamiento de proyectiles contra el norte de Israel, y que ahora se enfrenta a una incursión terrestre del Ejército hebreo en territorio libanés.

En este contexto, y con unas tímidas negociaciones entre persas y estadounidenses gestándose en Pakistán, los países del golfo que albergan bases de Estados Unidos son los más afectados por el cierre de Ormuz. Al menos 15 soldados estadounidenses resultaron heridos en la última oleada de proyectiles persas contra Arabia Saudí. El ataque, ocurrido el viernes contra la base aérea Príncipe Sultán, incluyó al menos seis misiles balísticos y 29 drones, según Associated Press.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha instado a los países vecinos a no permitir que Washington opere desde sus países. “Hemos dicho muchas veces que Irán no realiza ataques preventivos, pero responderemos con contundencia si nuestra infraestructura o nuestros centros económicos son atacados”, escribió el sábado en X. “A los países de la región: si quieren desarrollo y seguridad, no permitan que nuestros enemigos dirijan la guerra desde sus territorios”, añadió el líder.

Como respuesta, el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, ha instado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a mantener la ofensiva contra Irán al considerar que la campaña militar conjunta con Israel abre una “oportunidad histórica” para redibujar el equilibrio de poder en Oriente Medio, según informó The New York Times, citando a fuentes conocedoras de las conversaciones.

Al menos 15 soldados estadounidenses resultaron heridos en la última oleada de proyectiles persas contra Arabia Saudí

De acuerdo con el diario, el dirigente saudí ha trasladado en los últimos días que Washington debería avanzar hacia el debilitamiento definitivo del régimen iraní, al que percibe como una amenaza estructural para el Golfo. En esa línea, habría defendido que solo un cambio de régimen eliminaría el riesgo que representa Teherán a largo plazo.

La visión saudí contrasta parcialmente con la de Israel. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, comparte la percepción de Irán como amenaza estratégica, aunque diversas voces apuntan a que Jerusalén daría como un éxito un escenario en el que la República Islámica quedara internamente debilitada. Para Riad, en cambio, un eventual colapso del Estado iraní entraña riesgos directos de desestabilización regional.

Sin embargo, ahora es Washington quien quiere una salida mediada del conflicto. Trump ha lanzado 15 peticiones al régimen de los ayatolás, que de momento se muestra reacio a hacer concesiones. Los ministros de Exteriores de Pakistán, Arabia Saudí, Egipto y Turquía se reunirán en Islamabad con el objetivo de abordar “los esfuerzos para reducir las tensiones en la región”, en un encuentro que contará también con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, quien ya ha mantenido contactos directos con los persas. Irán ejerce su presión en Ormuz mientras Trump amenaza con enviar tropas a las islas iraníes del estrecho, sin un armisticio a la vista.

Helena Pelicano Gómez

Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo

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