«La minería de Bitcoin es la mejor solución para el sistema eléctrico de Venezuela»

En Venezuela, la crisis eléctrica no es una cuestión de falta de potencia, sino de una infraestructura que perdió la capacidad de transportarla. Mientras la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como Represa de Guri, genera miles de megavatios al oriente del país, una red de transmisión obsoleta impide que ese flujo llegue con éxito al centro y occidente. El resultado es una paradoja técnica en la que el país produce una energía que, al no poder ser enviada a los hogares, simplemente se pierde.

Alessandro Cecere, analista vinculado a la firma de minería de Bitcoin Luxor, plantea la alternativa de monetizar ese excedente. Es decir, utilizar la minería de Bitcoin como una «carga flexible».

Según sus datos, de cada 100 MW generados en el Guri, la principal fuente de energía de Venezuela, solo unos 40 MW llegan a clientes que pagan.

Los datos presentados por Alessandro Cecere están respaldados en gran medida por estimaciones técnicas independientes de 2025 y 2026. Reportes del ingeniero eléctrico Julián Gutiérrez y estimaciones de Siemens Energy y General Electric coinciden en la brecha entre la capacidad instalada y la generación real disponible, así como en las altas pérdidas en transmisión y distribución provocadas por infraestructura obsoleta, robo de cobre y vandalismo.

Estos mismos diagnósticos confirman el avanzado deterioro de la red de 765 kV, con más del 60 % de sus componentes superando su vida útil, y la existencia de un importante potencial hidroeléctrico en el Bajo Caroní que actualmente no puede despacharse por limitaciones de transmisión.

Alessandro Cecere, analista vinculado a Luxor habla sobre la minería de Bitcoin en Venezuela.
Alessandro Cecere, analista vinculado a Luxor, sostiene que el principal problema del sistema eléctrico venezolano no es la falta de generación, sino una red de transmisión obsoleta. Fuente: YouTube/CriptoNoticias.

La propuesta de Cecere no busca que las computadoras compitan con el consumo doméstico. Al contrario, plantea instalar centros de minería industrial directamente junto a las fuentes de generación, como las represas de Guri o Caruachi. «La minería de Bitcoin va antes de la red. Captura la energía que la red pierde o la que no puede transportar», explica el analista.

Al actuar como una carga interruptible, estos centros podrían consumir la electricidad que hoy sobra, pero tendrían la obligación de desconectarse instantáneamente si la demanda residencial requiere ese flujo.

En regiones como el Zulia, el plan es similar. Es aprovechar el gas asociado que actualmente se quema en los pozos petroleros, un desperdicio ambiental, para alimentar generadores que sostengan la actividad minera y generen ingresos frescos para el sector, algo que ya fue reportado por CriptoNoticias.

Lecciones del Congo para Venezuela

Para ilustrar cómo la minería de Bitcoin puede proteger un activo físico como el Sistema Eléctrico Nacional, el sector puede mirar hacia el Parque Nacional de Virunga en el Congo. Tras el colapso del turismo por el conflicto armado y el ébola, el parque activó contenedores de minería digital conectados a sus propias hidroeléctricas.

En ese contexto, la minería permitió transformar el agua excedente en salarios para los guardaparques, logrando que el patrimonio de la humanidad sobreviviera a su peor crisis financiera. No obstante, sería razonable que los críticos cuestionen el modelo de una fundación privada en África que puede diferir notablemente de la compleja estructura estatal y regulatoria venezolana.

No obstante, la experiencia de la República Democrática del Congo no es la única. Modelos similares de minería de Bitcoin como carga flexible ya operan en Texas (EE.UU.), Etiopía, Finlandia y Noruega, donde se utiliza para monetizar energía excedente, estabilizar la red y generar ingresos adicionales sin competir con la demanda residencial o industrial.

¿Se rescatará la minería de Bitcoin en Venezuela?

Cecere ya había mencionado antes que la adecuación de Guri podría llevar a que Venezuela se convierta en una potencia para la minería de Bitcoin. Y ahora agrega que el camino hacia esta integración ha recibido un impulso externo desde Washington. En marzo de 2026, las licencias OFAC GL 48A y GL 49A abrieron la puerta para que empresas estadounidenses provean servicios al sector eléctrico venezolano.

Si bien estas licencias se centran en la infraestructura general, su existencia facilita la entrada de capital privado que podría financiar tanto la recuperación de plantas como la instalación de estas «cargas flexibles».

Un mensaje en X de Sultán Bitcoin o Alessandro Cecere quien propone el rescate de la red Eléctrica de Venezuela con la minería de Bitcoin.
La reconstrucción del Sistema Eléctrico Nacional se presenta como el pilar indispensable para la recuperación económica de Venezuela, con la minería de Bitcoin como un actor clave en este nuevo escenario. Fuente: X/sultanbitcoin.

En paralelo, ya se conformó una mesa técnica que espera propuestas concretas. La Mesa Técnica de Criptoactivos de la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom-e) formalizó un comité especializado para evaluar iniciativas de reactivación de la minería industrial de Bitcoin.

Esta instancia busca generar un espacio de diálogo entre el sector privado y las autoridades para establecer condiciones que permitan el retorno ordenado de la minería de Bitcoin, con énfasis en el uso de gas excedente y sin presionar la red eléctrica nacional.

Aun así, el debate permanece encendido. Mientras algunos ingenieros ven en la minería la única vía rápida para captar divisas sin esperar décadas por una red de transmisión nueva, otros analistas temen que priorizar estos proyectos desvíe recursos de la urgencia residencial.

Con un potencial de 16.000 MW en el Caroní y solo 8.500 MW logrando ser despachados, el consenso técnico es uno solo: Venezuela sigue enviando al aire una riqueza que, de ser capturada, podría financiar la reconstrucción de su propio sistema eléctrico.

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