Confirmar el borrador puede salir caro: así se escapan cientos de euros en deducciones que Hacienda no incluye

Revisar el borrador de la declaración de la Renta puede ayudar a detectar deducciones no aplicadas y posibles errores antes de presentarla. Puede hacerse de forma sencilla a través de la web de Laborai.

Aunque a menudo se percibe como un mero trámite administrativo, el borrador no siempre refleja de forma completa la situación fiscal de cada contribuyente. Es más, alrededor del 70% contiene algún error, omisión o dato susceptible de revisión. Eso significa que millones de personas pueden estar pagando de más simplemente por confirmar un documento que parece cerrado, pero que en realidad es solo un punto de partida.

Y no se trata únicamente de ahorrar. También de evitar problemas futuros. Un borrador mal revisado puede implicar que una deducción esté mal aplicada, que falten ingresos por declarar o que la situación personal del contribuyente no se encuentre bien reflejada. Y es que, aunque el enfoque más habitual sobre la declaración de la Renta se centra en pagar menos o que te devuelvan más, revisar el borrador permite también evitar errores que puedan derivar en problemas y multas más adelante.

Recuperar 1.000 euros puede marcar la diferencia para muchísima gente

Said Abouali Sánchez, CEO de Laborai

Porque un borrador mal confirmado no siempre perjudica al contribuyente por defecto. A veces también ocurre lo contrario. Se aplica una deducción de forma incorrecta, se omite un ingreso o se declara mal una circunstancia personal. Esto puede traducirse en un requerimiento años después, con la consiguiente devolución de importes e intereses.

Uno de los ejemplos más habituales hoy está en los contribuyentes con criptomonedas fuera de España. Otro, en personas que no han actualizado correctamente circunstancias personales que sí tienen efecto fiscal, como una discapacidad reconocida o cambios en la unidad familiar.

Algunas personas que no tienen conocimientos fiscales suficientes o no quieren enfrentarse solas a la declaración 
Algunas personas que no tienen conocimientos fiscales suficientes o no quieren enfrentarse solas a la declaración Vitaly Gariev – Unsplash

La realidad es que el borrador de Hacienda se construye con la información que la Agencia Tributaria tiene en relación con los rendimientos del trabajo, retenciones, prestaciones, datos bancarios o determinadas operaciones informadas por terceros. Pero eso no significa que incluya todo lo que el contribuyente puede deducirse. El sistema no está diseñado para hacer una revisión personalizada ni para explicar al ciudadano los posibles beneficios fiscales. Su función es simplemente facilitar la presentación.

Y ahí es donde conviene detenerse. Porque, tal y como explica Said Abouali Sánchez, CEO de Laborai, “existen tres grandes bloques que siempre deben revisarse. El primero es la situación personal: no es lo mismo ser soltero que tener hijos, una discapacidad o familiares a cargo. El segundo son los ingresos, ya que no todos aparecen correctamente reflejados en el borrador. Y el tercero, que es donde más dinero suele quedarse en el camino, son las deducciones”. En otras palabras, sin reclamar estas deducciones, se está perdiendo dinero. 

La declaración depende demasiado de lo que el ciudadano sepa

El problema de fondo es, en realidad, más profundo y estructural. El sistema fiscal español exige un grado de conocimiento que la mayoría de los ciudadanos no posee. Hay más de 250 deducciones estatales y autonómicas, con requisitos que cambian cada año en función de la comunidad autónoma, el nivel de ingresos, la composición familiar o el tipo de gasto realizado. Gran parte de ellas deben solicitarse manualmente, ya que no aparecen en el borrador.

“Cada año la ley cambia, cambian las deducciones y cambian los requisitos”, insiste Said Abouali Sánchez, y esto tiene un impacto en la vida de muchas personas: “recuperar 1.000 euros puede marcar la diferencia para muchísima gente”, añade.

Entre toda esa gente, están esas personas que no tienen conocimientos fiscales suficientes, que no quieren enfrentarse solas a la declaración y que no acuden a una gestoría tradicional por coste, distancia o cualquier otra circunstancia. “Lo curioso es que muchas veces quienes más podrían beneficiarse de determinadas deducciones son precisamente quienes menos pueden permitirse un asesoramiento profesional”, cuenta Said. Desde Laborai buscan reducir esa brecha con ayuda de la tecnología. Algo así como democratizar el acceso al asesoramiento fiscal de calidad. “Nosotros queremos hacer accesible la fiscalidad a todo el mundo”, confiesa Said.

Las deducciones que más se escapan

Año tras año, existen una serie de deducciones que se repiten entre las más olvidadas o peor aplicadas en la declaración de la Renta.

– Alquiler de vivienda habitual, especialmente en el tramo autonómico.
– Maternidad y guardería, que no siempre aparecen correctamente reflejada.
– Movilidad geográfica, una gran desconocida.
– Hipotecas anteriores a 2013, que requieren completar datos manualmente.
– Donaciones a ONG, por falta de justificantes o desconocimiento.
– Adquisición de un coche eléctrico o determinadas mejoras energéticas en vivienda.
– Beneficios ligados a discapacidad, hijos a cargo o situaciones familiares especiales.

​En algunas comunidades autónomas, además, existen deducciones por gastos dentales, salud mental, fisioterapia, gimnasio, mascotas o estudios, entre otros conceptos. Es muy frecuente que pasen inadvertidas si nadie las valora con detalle. Y sin hacer las reclamaciones se está perdiendo dinero.

Precisamente, con esa idea en mente nace en 2024 esta startup española. Laborai combina inteligencia artificial y asesores fiscales humanos para revisar declaraciones y detectar deducciones no aplicadas o fallos en borradores que, en muchos casos, pasan desapercibidos para el contribuyente medio.

Pero su propuesta va más allá de la mera optimización fiscal. En realidad, su objetivo es acercar un sistema complejo a quienes normalmente no tienen los conocimientos, el tiempo o los recursos para navegarlo solos.

Hay más de 250 deducciones estatales y autonómicas, con requisitos que cambian cada año

“Hasta ahora todo el mundo se centraba en la declaración de la Renta del año en curso, pero a nosotros se nos ocurrió revisar también los últimos años”, explica Said Abouali Sánchez, CEO de la compañía. La lógica es sencilla. Hacienda puede revisar las declaraciones pasadas del contribuyente, pero también el propio ciudadano puede hacerlo. “La ley lo contempla, pero casi nadie lo había convertido en un servicio accesible”, explica Said.

Según datos de la propia compañía, Laborai ya ha detectado ocho millones de euros en ahorros para sus clientes desde su lanzamiento. Una cifra que, más allá del titular, revela hasta qué punto el sistema deja fuera dinero que legalmente podría volver al bolsillo del contribuyente.

Tecnología al servicio de las personas

Para acceder a toda la información que necesita el contribuyente, la plataforma funciona combinando dos capas. Por un lado, un sistema de inteligencia artificial propio, que analiza la información y detecta oportunidades, inconsistencias o posibles deducciones aplicables. Por otro, un equipo humano de expertos fiscales, que valida cada caso y acompaña al usuario durante el proceso.

Ese modelo híbrido es, precisamente, uno de los elementos que la compañía más reivindica frente a soluciones puramente automatizadas. “Combinamos la IA con un equipo de más de 50 expertos fiscales que revisan los documentos, validan que las deducciones estén bien aplicadas y que no haya errores”, señala Said.

Y ese acompañamiento humano está presente desde el principio. La interacción no se limita a una plataforma o a un formulario. El cliente puede comenzar su consulta con un simple WhatsApp sin necesidad de instalar herramienta alguna. “Además, la persona puede hablar con un asesor durante todo el proceso”, nos explica el CEO de la compañía. Y más aún, “muchas veces, cuando se termina la revisión el asesor llama al cliente para explicarle el resultado”, explica, “Queremos que el trato sea cercano, aunque el servicio sea digital”, explica.

Combinamos la IA con un equipo de más de 50 expertos fiscales. Queremos que el trato sea cercano, aunque el servicio sea digital

Said Abouali Sánchez, CEO de Laborai

El ahorro, la seguridad y la familiaridad son los tres pilares que conforman el corazón de Laborai. A partir de ellos, el propósito es que las personas pierdan el miedo a enfrentarse a la declaración y puedan aplicarse todas las deducciones y beneficios cuando les correspondan. Porque al final detrás de cada una de esas deducciones no hay una cifra abstracta. Hay una guardería, un alquiler, una familia monoparental, una discapacidad, una reforma energética o un gasto energético que tenía un encaje fiscal, pero que nadie le explicó a tiempo.

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