Los aeropuertos europeos alertan de escasez de combustible en tres semanas si sigue cerrado Ormuz

Los aeropuertos europeos han advertido formalmente a la Comisión Europea que, si no se reabre el estrecho de Ormuz, en solo tres semanas comenzará a faltar combustible para los aviones en Europa. Concretamente, que la “escasez sistémica de combustible para aviones se convertirá en una realidad”. Así se expresaron en una carta remitida el jueves a los comisarios de Energía, Dan Jørgensen, y de Transporte, Apostolos Tzitzikostas, cuyo contenido fue adelantado por el Financial Times y al que ha tenido acceso La Vanguardia. La misiva la firma el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), organización fundada en 1991.

El temor al desabastecimiento de combustible por la guerra ha sido una constante desde que hace más de un mes se iniciara este conflicto en Oriente Medio. Algunas aerolíneas como Volotea ya han anunciado la supresión de vuelos ante la actual situación, mientras otras como Ryanair o Luthansa lo están analizando. En Italia, cuatro aeropuertos destacados (los de Bolonia, Milán Linate, Treviso y Venecia) limitaron el repostaje el pasado fin de semana, en plena operación de Semana Santa.

Los aeropuertos creen que la escasez de fuel perturbarían “gravemente” las operaciones aeroportuarias

Las aerolíneas comunitarias creen que deberían tener suficiente combustible para las próximas semanas. Pero lo que suceda a partir de mayo es una incógnita, de acuerdo con estas últimas advertencias. Especialmente, porque a la gravedad de la situación se le añade el impacto de la demanda del fuel para actividades militares.

En la carta de este jueves, firmada por el director general del organismo, Olivier Jankovec, los aeropuertos europeos reconocen que ellos, como operadores de la infraestructura, no gestionan el suministro de combustible, pero recuerdan que una escasez “perturbaría gravemente las operaciones aeroportuarias y la conectividad aérea, con el riesgo de graves repercusiones económicas para las comunidades afectadas y para Europa en caso de una escasez sistémica de combustible para aviones”.

Por eso, el ACI avisa a la Comisión Europea de “la creciente preocupación del sector aeroportuario por la disponibilidad de combustible para aviones, así como la necesidad de una supervisión y actuación proactivas por parte de la UE”. 

En otras palabras, llaman a que sea el Ejecutivo comunitario quien lleve a cabo una monitorización de las necesidades y disponibilidad de combustible. También le piden que identifique  importaciones alternativas y medidas que pueden adoptarse para aumentar la producción o el refinado dentro de la UE, o que evalúe los niveles de las reservas comerciales y estratégicas, un posible calendario para su utilización y cómo se debería utilizar. 

La advertencia llega después de que esta semana se llevase a cabo una reunión del equipo de coordinación petrolera de la Comisión Europea, donde quedó patente, según el grupo de aeropuertos, que actualmente no existe ningún sistema para evaluar a escala comunitaria la producción y la disponibilidad del combustible al que tienen acceso los aviones.

Otras de las peticiones del grupo tienen que ver con una serie de medidas políticas puntuales para responder a esta crisis a corto plazo. Una de sus demandas es suspender temporalmente las restricciones a la importación de combustible para aviones, concretamente las previstas en el nuevo reglamento de la UE sobre el metano, que entrará en vigor en enero del año que viene. Según el ACI, las normas ya estaban disuadiendo a los vendedores de combustible de terceros países de firmar contratos de suministro para este verano.

El organismo también quiere que la UE imite las políticas de emergencia durante la pandemia y sugiere que compre combustible para aviones de forma colectiva, tal y como se hizo con las vacunas contra la covid. Además, pide que haya obligaciones específicas para las refinerías con el fin de salvaguardar la producción y que los aeropuertos, las aerolíneas y los operadores de servicios de tierra se incluyan en las ayudas estatales como respuesta a la crisis.

La emergencia energética que está causando en la UE el cierre del estrecho de Ormuz ha llevado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a cambiar de planes y dedicar la reunión de comisarios del próximo lunes a abordar las posibles medidas a tomar, en lugar de celebrar una reunión enfocada solamente a la relación con China. Hasta ahora, Bruselas ya ha pedido a los países comunitarios que tomen iniciativas para ahorrar energía en el transporte por si el bloqueo en este enclave marítimo se alarga más de lo esperado.

Entre estas, Jorgensen urgía a evitar medidas que puedan “aumentar el consumo de combustible, limitar la libre circulación de productos petrolíferos o desincentivar la producción de las refinerías de la UE”. El comisario también citaba el plan de la Agencia Internacional de la Energía, una lista de sugerencias voluntarias que incluía reducir los viajes aéreos cuando haya alternativas. Bruselas también ha advertido por escrito a España que la rebaja del IVA al 10% en combustibles fósiles vulnera las normas comunitarias.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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