El puerto de Barcelona gana músculo para conectar con el coche asiático y Europa. La japonesa NYK, a través de su filial International Car Operators (ICO), ha iniciado este jueves la construcción de su nueva terminal para vehículos, que presenta como puntera en tecnología e innovación y que permitirá gestionar un tráfico de al menos 180.000 coches anuales, hoy equivalentes al 25% del tráfico total de la infraestructura catalana.
Con acto formal de colocación de la primera piedra, la inversión ronda los 75 millones de euros. NYK construirá una nueva terminal de 101.058 metros cuadrados en el muelle Príncep d’Espanya, que se prevé que esté terminada a finales del 2027, con una concesión de 27 años. La terminal será de carácter público y será la tercera dedicada a los vehículos en el puerto de Barcelona, consolidando la apuesta por esta rama.
Un sector crucial para el puerto catalán
“Abrimos un nuevo capítulo en uno de los tráficos más estratégicos para el puerto y el país”, ha planteado José Alberto Carbonell, presidente de la Autoritat Portuària de Barcelona. “Durante muchos años hemos sido de los más importantes en el país y Europa”, ha añadido. Este tipo de tráfico rondó las 716.000 unidades en el 2025, con un repunte del 5%. “El puerto tiene que estar preparado para manejar los flujos crecientes de Asia y ejercer de puente”, en un claro guiño al coche chino. “La terminal reforzará el papel de Barcelona como hub para vehículos, implica un salto en cantidades y calidad”, ha planteado Carbonell. Abre las puertas tanto a la producción de las fábricas españolas como las extranjeras, hoy con China como pieza clave del sector.
Albert Pallarés, director general de ICO Spain, explica que la intención es convertirse en un “hub de distribución internacional” para la región europea. “Más que una terminal, es una plataforma logística”, ha comparado. “El coche chino es uno de los objetivos, pero no el único. Es un referente y es importante”, ha dicho. Entre las rutas que quiere operar se encuentran el norte y este de Europa o el Norte de África. Por ejemplo, se habla de captar tráfico desde Turquía o Grecia. La empresa ya negocia acuerdos con compañías del sector. La idea es escalar lo antes posible a los 200.000 vehículos anuales: al sumar estas cifras el puerto de Barcelona opta a ser líder en el Mediterráneo.
NYK es una de las operadoras más importantes del mundo y tiene la segunda mayor flota de buques dedicados al transporte de automóviles, con unos 900. Mueve unos 2,5 millones de vehículos al año a nivel mundial y emplea a 40.000 personas.
Un almacén totalmente automatizado
La nipona levantará un silo –donde se estacionan los vehículos- de unos 45 metros de alto. Permitirá almacenar hasta 8.000 vehículos -con otros 5.000 en el resto del terreno- y estará totalmente automatizado. Richard Beyer, al frente de ICO en España, ha explicado que la construcción abre “una conexión con Barcelona”. Será una de las terminales “más avanzadas e innovadoras”, aproximando “a lo que debe ser la logística en el siglo XXI”. Todo será eléctrico. “Créanme, Barcelona va a destacar”, ha asegurado. Como deberes, se ha pedido reforzar las conexiones ferroviarias, según ha planteado Jurgen Vanhove, consejero delegado de ICO.
Con el crecimiento la capital se consolida como puerta de entrada del coche asiático, sobre todo el chino, para el sur de Europa o de conexión para el continente. En el 2025, el tráfico de vehículos en el puerto de Barcelona creció un 5,1%, a 716,657 unidades, con un repunte del 44% de las importaciones, hasta las 186,116 unidades. Las exportaciones cayeron un 6%, a 323.951 unidades.
