Ya pasaron las fiestas de Semana Santa y este año quizás hayamos alcanzado un récord de los que han salido de viaje. En la elección de destinos muchas veces hay intereses como también en la elección del destino de los posibles países a los que enviar a estudiar a los hijos.
Lamentablemente los países próximos a Israel y con inversiones de Israel están ahora con los problemas porque la zona se ve ahora como un área con riesgo. Pero Israel está mucho más cerca de Europa que de China y su capital, Tel Aviv, está bien conectada con el mundo (y Barcelona y Madrid).

Los empresarios de Israel están preocupadísimos con los problemas de su país. Israel tiene empresarios muy preparados, con buenos contactos por el mundo y tiene un país bien desarrollado que aplica las tecnologías más avanzadas.
Ya he explicado varias veces que mi mejor compañero cuando hice en Harvard mi doctorado era de Israel y los dos estábamos casados y tuvimos allí nuestro primer hijo. La mitad de los 15 admitidos fueron eliminados durante los tres o cuatro años que duraba el programa doctoral y el israelita y el español (no había otros con estas nacionalidades) acabamos pronto y bien y regresamos él a la universidad de Tel Aviv y yo al IESE.
“Es impresentable que en el año 2026 todavía tengamos guerras”
Para mí es impresentable que en el año 2026 todavía tengamos guerras. Deberíamos ser capaces de negociar las cosas y si hiciese falta buscar la ayuda de los mejores profesionales del mundo sobre los temas que hemos de resolver con otros países o dentro de nuestro país con otros partidos o líderes de gran nivel.
Esperemos que España no intervenga en ninguna guerra y que sea capaz de ayudar a muchos países a no utilizar las guerras para conseguir resultados que podrían conseguirse negociando y si fuese conveniente y posible ayudar a otros países a educar bien a sus jóvenes, ayudar económicamente a sus muy mayores habitantes, ayudar a mejorar sus servicios médicos y hacerlos accesibles a todos los ciudadanos. Con los costes de una guerra se podrían resolver bien muchas de estas cosas.
Hay países sin guerras, pero con montones de funcionarios públicos que para mantener su puesto necesitarían que se aprueben muchos proyectos de empresarios, edificios, fábricas, nuevos productos, etc., y hay casos de empresarios que tienen una buena idea para lanzar una empresa y les cuesta más de un año conseguir los permisos. Sería importante que el Gobierno se esforzara en aprobar en períodos cortos aquellos proyectos positivos para la economía del país, la creación de puestos de trabajo, el avance de la formación y el interés de otros países para invertir en el nuestro. Actualmente,la información fluye con velocidad. Si nuestro país apoyase muy bien a los emprendedores, muchos vendrían a lanzar su mejor nueva empresa en nuestro país.
