La gran apuesta del Ejecutivo de Salvador Illa acaba de superar una importante prueba de fuego. Se trata del primer concurso de la reserva pública de solares para construir vivienda pública de alquiler, dentro del plan para alcanzar 50.000 pisos sociales en el 2030 y paliar así el déficit de vivienda de protección oficial (VPO) que arrastra Catalunya.
Un total de ocho empresas han presentado ofertas para alguno de los cuatro lotes que la Generalitat ha licitado, con un potencial para levantar y gestionar 1.940 viviendas protegidas. Del total de licitadores, tres se han interesado por todas las agrupaciones de solares, según ha podido saber este diario.
La Generalitat planteaba este primer concurso como un test de mercado para medir el interés de las empresas en su política de vivienda. La reacción de las constructoras era indispensable, pues de ellas depende que el plan 50.000 acabe ejecutándose tal y como Illa lo ha programado. El president se juega gran parte de su acción de gobierno con esta iniciativa, y un concurso desierto hubiera supuesto un gran contratiempo.
No ha sido el caso, y la Generalitat se dispone ahora a evaluar las ofertas para adjudicar los lotes. El mapa de solares se ha organizado en cuatro agrupaciones. En la primera, con 601 viviendas previstas, los solares se encuentran en Sant Adrià del Besòs, Santa Perpètua de Mogoda y Terrassa. Este primer lote ha recibido un total de cinco ofertas.
Los solares públicos se han dividido en cuatro lotes; tres promotores se han interesado por todas las agrupaciones
La segunda agrupación, con un potencial de 377 pisos, incorpora municipios del Camp de Tarragona y el Penedès (Cambrils, l’Arboç, Tarragona y Vilafranca del Penedès), con seis licitadores interesados. En cuanto al tercer lote, con 498 viviendas, cuenta con solares en las comarcas de Girona y del Vallès Oriental (Sant Celoni, Lloret de Mar, Vilablareix, Figueres, Tossa de Mar, Girona, Maçanet de la Selva y Mollet del Vallès), mientras que el último lote (464 viviendas) se reparte en municipios de la Catalunya Central, Ponent y Alt Pirineu. Son Vilanova del Camí, Torelló, Centelles, Esplugues de Llobregat, Tàrrega, Abrera, Vilagrassa y La Seu d’Urgell. Ambos lotes han recibido tres ofertas.
El formato de este programa de vivienda pública es inédito. El año pasado, la Generalitat hizo un llamamiento público para encontrar solares en toda Catalunya donde poder empezar a construir de manera rápida. Los ayuntamientos ofrecieron un primer grupo de 670 solares que se inscribieron en la reserva pública del Govern. La mayoría son de titularidad municipal, y los ayuntamientos podían optar por adjudicar los solares a promotores ellos mismos o solicitar esta gestión a la Generalitat.
De esta primera convocatoria, 332 solares con más de 14.000 viviendas potenciales o bien ya tenían promotor, o bien los ayuntamientos optaron por encargarse de la adjudicación.
Por lo que se refiere a los otros 338 solares restantes, los municipios pidieron a la Generalitat la labor de asignarles un promotor. La licitación de estos solares sin promotor se ha dividido en dos segmentos: por una parte, aquellos con capacidad para más de 20 viviendas, y por otra, los solares con capacidad para 20 o menos viviendas. De esta manera, el Departament de Territori i Habitatge, que dirige Sílvia Paneque, quiere agilizar los procesos.
La primera licitación para solares con capacidad para más de 20 pisos se abrió en enero y se ha cerrado ahora con las ocho empresas interesadas. Los concursos tienen como objetivo constituir un derecho de superficie o concesión sobre cada solar durante 75 años. El ganador de la licitación debe encargarse de la promoción, construcción, mantenimiento y gestión de las viviendas.
La Generalitat prevé asimismo abrir una segunda convocatoria de solares en mayo para cerrarla en junio. A partir de ahí, la maquinaria para levantar los pisos sociales echará a andar con la meta de llegar al 2030 con los 50.000 pisos protegidos. Para lograrlo, el Govern ha activado otras líneas aparte de la construcción, como la compra por tanteo y retracto o la ayuda a jóvenes para adquirir vivienda con el requisito de topar los precios de venta a futuro.
