El debate sobre la infrafinanciación autonómica siempre está en la agenda valenciana por su impacto en el estado del bienestar. Es, de hecho, un debate que nunca se acaba en la Comunitat Valenciana. Lo saben bien los ponentes, el conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública, José Antonio Rovira; el presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Vicente Lafuente; el de la Cámara de Comercio de València y del Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana, José Vicente Morata, y el director del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), Francisco Pérez, a su vez presidente de la comisión de expertos sobre financiación autonómica nombrada por las Corts Valencianes.
Cuatro voces más que autorizadas para debatir sobre cómo incide la pendiente reforma del modelo en el día a día de un territorio reconocido públicamente como uno de los peor financiados, que dialogaron sobre su afección a la competitividad, las soluciones transitorias y sus consecuencias, en una nueva edición de Diálogos Dinero, de la mano del delegado de La Vanguardia en la Comunitat Valenciana, Salvador Enguix, en colaboración con la Generalitat Valenciana.
El debate se celebró en GoHub, el ‘hub’ de innovación de Global Omnium en València
El debate tuvo lugar el pasado martes 5 de mayo en las oficinas de GoHub, el hub de innovación abierta de Global Omnium en la ciudad de València, y permitió a los participantes reiterar la urgente necesidad de una reforma porque, como muy visualmente explicó el conseller Rovira, “proveemos sanidad, bienestar social y educación con la lengua fuera y, además, nos impide dar un mayor apoyo a las empresas y las infraestructuras”. Y es que, según los datos del Ivie, desde que empezó a funcionar el actual modelo, en 2009, la Comunitat Valenciana ha dejado de recibir más de 20.000 millones de euros.
Un momento del debate celebrado en GoHub, en València Daniel García-Sala
Una realidad para la administración valenciana, la de no llegar a meta más que sufriendo, que dejó clara desde el principio el máximo responsable de la Hacienda valenciana. “El debate lleva años paralizado y nos sigue dejando por debajo de la media”, diagnosticó Rovira, nada favorable –como todos los representantes de las comunidades gobernadas por el PP e incluso socialistas, como Castilla-La Mancha o Asturias– a la última propuesta de financiación que el Gobierno central llevó este año al Consejo de Política Fiscal y Financiera tras su negociación con Catalunya. “Esperanza no tengo en la reforma, creo que esto es un conejo que el Gobierno se ha sacado de la chistera”, expuso el responsable de Economía del gobierno valenciano.
Proveemos sanidad, bienestar social y educación con la lengua fuera y, además, nos impide dar un mayor apoyo a las empresas y las infraestructuras”
José Antonio Rovira
Conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública
Su retrato de la dificultad para proveer los servicios básicos del Estado del bienestar se suma al que plantea José Vicente Morata, buen conocedor del tejido comercial valenciano, y quien señaló cómo “para la competitividad empresarial la situación es muy negativa, estamos muy limitados en comparación con otras comunidades autónomas”.
Por su parte, Vicente Lafuente dijo que “tenemos un modelo que es absolutamente insuficiente”, y animó a la Generalitat Valenciana a seguir negociando: “No hay que levantarse de la mesa, pero hay que redefinir la propuesta porque es imprescindible tener una”. Lafuente, de reciente llegada a la presidencia de la CEV, ha insistido en todas sus intervenciones en la importancia de dialogar con el Gobierno para conseguir mejoras en un sistema que condiciona las políticas educativas y sanitarias, pero también las industriales o las que deciden las infraestructuras.
Los intervinientes –Morata, Rovira, Lafuente y Pérez– en un momento de la charla, moderada por el delegado de La Vanguardia en la Comunitat Valenciana, Salvador Enguix Daniel García-Sala
No hay que levantarse de la mesa, pero hay que redefinir la propuesta porque es imprescindible tener una”
Vicente Lafuente
Presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV)
Porque, de no conseguirlo, la resistencia se cronifica en Valencia. Lo explicó Francisco Pérez, cómo, “a pesar de la insuficiencia, los servicios públicos se están prestando con un nivel de gasto casi igual a la media”. Muy didácticamente señaló que el resto de los servicios están “sufriendo más” y cómo dicho escenario obliga “a recurrir mucho al endeudamiento”, una situación que se ha generalizado en muchas comunidades autónomas y que, en el caso valenciano, lastra todavía más. El conseller José Antonio Rovira apuntó, a colación, algunos datos, como por ejemplo que la Comunitat Valenciana debería estar recibiendo el 50% de los fondos de la dependencia, “y solo recibimos el 20%”, o que en 2025 el déficit fue en torno al 2% “y casi la mitad fueron los intereses de la deuda”.
¿Un fondo de nivelación?
Menos capacidad financiera también se traduce en más dificultades para innovar, para investigar en educación y transferir ese conocimiento a las empresas. Lo perciben los empresarios, si se comparan con otros territorios y mercados. “Necesitamos que las empresas ganen tamaño, necesitamos incentivos a la hora de atraer proyectos tractores y que los sectores tradicionales sigan consolidándose. Somos exportadores natos, pero cada vez nos cuesta más”, reconocía José Vicente Morata.
José Vicente Morata, en una de sus intervenciones Daniel García-Sala
Con mirada local, Vicente Lafuente explicaba que la macroeconomía funciona, “pero en realidad son las grandes empresas, las pequeñas se están descolgando”. Es por lo que el presidente de la patronal valenciana reconoció que urge una solución rápida e introdujo un elemento clave en el debate: “Si el modelo de financiación no se resuelve, deberíamos ver el fondo de nivelación”.
Para la competitividad empresarial la situación es muy negativa, estamos muy limitados en comparación con otras comunidades autónomas”
José Vicente Morata
Presidente de la Cámara de Comercio de València y del Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana
El fondo de nivelación, cifrado en torno a los 1.800 millones de euros, fue una propuesta de la comisión de expertos de las Corts que preside Pérez, y con la que el gobierno valenciano, y el PP en su conjunto, está de acuerdo. El experto economista explicó que el objetivo es que desaparezcan las causas, asumiendo que “si hay dificultades para reformar el modelo, comencemos por hacer una cosa simple: llevemos a la media a las comunidades que están infrafinanciadas. La media aumentaría”.
Una solución transitoria que, en su opinión, permitiría que “las diferencias se redujeran sustancialmente” teniendo en cuenta que ahora “ni el estado del bienestar ni los instrumentos de desarrollo regional son los mismos” en los territorios afectados. Para Morata, la propuesta del fondo es “un buen modelo para llegar a un punto de negociación”, mientras anhela que no sea “un parche más”. Una demanda “exigible”, en términos de Vicente Lafuente, quien puso en valor la solidaridad de la Comunitat Valenciana con el resto del Estado.
Enguix, y Vicente Lafuente, en un momento del debateDaniel García-Sala
Si hay dificultades para reformar el modelo, comencemos por hacer una cosa simple: llevemos a la media a las comunidades que están infrafinanciadas”
Francisco Pérez
Director del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie)
Para el conseller de Economía, el fondo de nivelación podría aliviar la situación financiera, ya que no confía en que la reforma del sistema se vaya a aprobar “en el corto plazo”. Rovira fue crítico con el Gobierno y pesimista en los tiempos: “Llevamos años hablando de desbloqueos, pero con un Gobierno que lleva cuatro años sin presupuestos, y que hasta ahora lo único que ha hecho es convocar en enero un Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que solo le vota el modelo Catalunya. ¿Sabe cuántas llamadas he recibido yo desde entonces? Ni una. No ha habido ni una negociación con el Ministerio”.
El fondo de nivelación, de 1.800 millones de euros, fue propuesta de la comisión de expertos de las Corts
José Antonio Rovira dijo que este fondo de nivelación permitiría “que dejemos de ser ciudadanos de segunda y podamos dedicar una parte a mejorar los servicios básicos y políticas de mejora del tejido productivo”. Con todo, recordó el conseller, seguiría estando ahí la “elevada deuda”. Una losa de 60.000 millones de los que casi 40.000 millones son, según el grupo de expertos que preside Francisco Pérez, por la crónica infrafinanciación que todos mantienen se debería condonar.
El conseller Rovira, en primer término, durante el debate Daniel García-Sala
En esta parte del debate se empezaron a sucederse las propuestas. ¿Cómo solucionar un debate que traspasa lo económico? Para Lafuente, el error ha sido que los valencianos “no hemos sabido ser bisagra a nivel nacional”, ni tampoco han hecho bandera de su valencianía “por encima de las siglas del partido”. Citó la polarización, siempre presente en los análisis del clima político de los últimos tiempos, y pronosticó que “si Sánchez y Feijóo se sentaran con intención de solventar el problema, avanzaríamos muchísimo”. “O hacemos presión entre todos o no conseguimos nada”, añadió Morata.
Pérez recogió la idea y añadió que “la polarización corta los puentes entre aquellos que deberían entenderse”, pero supo ver que en financiación el problema valenciano “viene de lejos”. Sazonó la conversación recordando que los intereses existen y que “lo que se dedica a mejorar a unos puede significar empeorar a otros”, en alusión a las tensiones por territorios ante una reforma que podría no contentar a todos. Concluyó que “el paso final requerirá tener la capacidad de influencia en quienes deciden o tener la valentía de, en algún momento, ser bisagra y condicionar la decisión”.
Según el conseller Rovira, en 2025 el déficit fue del 2% “y casi la mitad fueron los intereses de la deuda”
Rovira, único representante político de la mesa, convino en que “hay una polarización que hace muy difícil llegar a consensos importantes”, y opinó que “se tendría que llegar a consensos, sobre todo entre los dos grandes partidos”. Apostó por que sería más fácil una reforma con “un Gobierno estable”.
Mientras, desde el empresariado recordaron cómo salieron a la calle para manifestarse por la reforma de la financiación, recuperando un espíritu reivindicativo que Morata consideró que podría volverse a plantear, ahora ya mirando a la capital. “Tenemos que ir unidos, pero mientras nuestros partidos en Madrid no tomen esas decisiones…”, deslizó. “Tienen que ser los partidos valencianos en Madrid los que lo solventen. Dar dos pasos hacia atrás para que la sociedad podamos dar dos pasos hacia adelante”, resumió Vicente Lafuente.
Francisco Pérez, en una de sus exposiciones durante el debate Daniel García-Sala
Con los números en la cabeza, Francisco Pérez quiso ser optimista y valoró que “lo avanzado es el reconocimiento de la realidad”, aunque asumió que podrá haber “resistencias a que se alcance una situación más equitativa”. Consideró que “si hay altura de miras y capacidad de presión, se podrá. Si no, podemos seguir condenados durante mucho tiempo”. Un vaticinio que ninguno parece querer que se cumpla.
Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital