La marcha del viajero americano llena el Mediterráneo de cruceros en oferta

 Queen Victoria , siete días por el Mediterráneo occidental en julio, 777 euros; Sun Princess, ocho días por el Mediterráneo oriental con Italia en julio, 737 euros (903 si es cabina exterior); Celebrity Xcel, ocho días por Francia y la Riviera italiana en julio, 731 euros y la posible promoción de hasta 600 euros de regalo para gastar dentro del barco. Estas son solo algunas de las ofertas del segmento prémium de cruceros que estos días han comenzado a proliferar en el mercado turístico europeo, con precios inéditos en plena temporada alta. Es el resultado del impacto indirecto que la inestabilidad geopolítica internacional está provocando en el sector de cruceros, donde, más que caer en reservas, lo que ha propiciado es un cambio de flujos turísticos y de estrategias comerciales por parte de las navieras.

El crucerista norteamericano es el principal cliente que este verano ha cambiado el Mediterráneo por otros destinos menos próximos al conflicto en Oriente Medio, un cambio de rumbo que afecta sobre todo a las navieras americanas. La situación, señalan algunas agencias especializadas del sector, ha generado un efecto inesperado: las plazas liberadas por esos viajeros están siendo aprovechadas por el mercado europeo, que está encontrando tarifas muy por debajo de lo habitual en segmentos sobre todo de prémium y lujo. “Estamos viendo precios que jamás habíamos visto”, reconoce Ricard Valdé, directivo de Un mundo de cruceros, una de las mayoristas más destacadas en España.

“Estamos viendo precios que jamás habíamos visto”, reconocen desde Un mundo de cruceros

La guerra en Oriente Medio ya provocó a principios de año la suspensión de la actividad crucerística en el golfo Pérsico. Pero aun así, los directores generales de compañías como MSC, Royal Caribbean, Norwergian Cruise Line o Carnival anunciaban a mediados de abril que este sería un año récord en la Seatrade Cruise Global de Miami, la convención y feria comercial más importante de la industria de cruceros a nivel mundial.

Sin embargo, las reservas han sufrido una cierta desaceleración desde la pasada Semana Santa. Donde primero se ha notado ha sido en las peticiones de cruceros en Asia, Nueva Zelanda y Australia, básicamente por las conexiones aéreas, la mayoría de las cuales se realizan desde los hubs de Doha, Dubái y Abu Dabi, clave en la conexión entre Europa, Asia y Oceanía. Pero ello no se ha traducido en un descenso de las reservas, sino en un cambio de flujos. “El cliente no ha dejado de viajar; simplemente ha cambiado el foco”, resume Valdé. El Caribe, el norte de Europa, los cruceros fluviales y los itinerarios más próximos o considerados seguros están ganando peso.

El episodio de hantavirus en el MV Hondius y, el más reciente caso de norovirus en el Ambition han añadido más inquietud al sector que cancelaciones, que muchas compañías tildan de anecdóticas. Donde sí se aprecia cierta ralentización es en las expediciones a la Antártida. Operadores especializados como Hurtigruten o el propio Un mundo de cruceros reconocen que las reservas para el verano antártico 2026-2027 se han resentido, aunque curiosamente las ventas para el 2027-2028 siguen avanzando con fuerza, especialmente en productos de lujo y expediciones que se reservan siempre con gran antelación.

Antonia Justicia González

Periodista en el suplemento económico Dinero de ‘La Vanguardia’ y especialista en literatura infantil y juvenil

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