La epidemia de ébola que se ha iniciado en la provincia de Iturbe, en el noreste de la República Democrática de Congo, no va a ser como las anteriores. Solo 36 horas después de conocerse los primeros casos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha declarado como Emergencia Internacional de Salud Pública, el máximo nivel de alerta que puede declarar la OMS. Tres razones explican por qué esta epidemia va camino de convertirse en la segunda más grande de la historia: la extensión de los casos, la dificultad de la región para actuar y la especie de virus involucrada.

1. Muchos casos en diferentes lugares
Hasta el sábado se han notificado 336 casos y 88 muertes, según ha informado el Centro de Control de Enfermedades de África (Africa CDC). La mayoría de casos se han concentrado en la provincia de Iturbe. Pero la epidemia está activa desde hace por lo menos un mes, ha informado France Presse citando una fuente sanitaria. Y ya se han registrado dos casos en Kampala, la capital de Uganda, 300 kilómetros al este de Iturbe, en personas procedentes de RD Congo que no tenían relación entre ellas; un caso en la ciudad de Goma, 270 kilómetros al sur de Iturbe; y otro caso sospechoso no confirmado en Kinshasa, la capital de RD Congo, 1.700 kilómetros al oeste de Iturbe. “Hay incertidumbres significativas sobre el número real de personas infectadas y sobre la extensión geográfica de este episodio”, señala la OMS en el comunicado en que anuncia la declaración de la emergencia internacional de salud pública. “Todo apunta a un brote potencialmente mucho mayor de lo que se está detectando y notificando en este momento”.

2. Una región donde es difícil actuar
La provincia de Iturbe, fronteriza con Sudán del Sur y con Uganda, es rica en minas de oro, lo que provoca una gran movilidad de población ligada a la actividad minera y parece estar facilitando la propagación del virus. Es una región con carreteras precarias adonde es difícil hacer llegar ayuda sanitaria y humanitaria con rapidez, ha señalado la OMS. Se trata además de una zona conflictiva donde operan grupos paramilitares, lo que dificulta aún más la labor de los equipos sanitarios. Y el hecho de que el virus haya llegado a ciudades densamente pobladas como Kampala y posiblemente Kinshasa hace temer que, si el virus se asienta allí, será difícil cortar las cadenas de contagio. En la mayor epidemia de ébola jamás registrada, con 28.646 casos y 11.323 muertes entre finales de 2013 y 2016, los contagios en ciudades fueron uno de los factores que más contribuyó a propagar la infección en África Occidental.
3. Sin fármacos ni vacunas
El ébola es una fiebre hemorrágica causada por virus del género Ebolavirus. Dentro de este género, hay seis especies diferentes de virus, de las que cuatro pueden causar la enfermedad. La más común es la Ebolavirus Zaire, causante de 21 de los 32 brotes y epidemias registrados desde que se descubrió el ébola en 1976, y para la que hay una vacuna aprobada desde 2019 y fármacos antivirales desde 2020. La epidemia que se ha iniciado ahora en Iturbe está causada por la especie Ebolavirus Bundibugyo, frente a la que no hay ni fármacos ni vacunas. Solo hay dos precedentes de episodios de ébola causados por esta especie. El primero, en Uganda en 2007-2008, se controló después de 37 muertes entre 149 casos, con una tasa de mortalidad del 25%. El segundo, en RD Congo en 2012, causó 29 muertes entre 57 casos, con una mortalidad del 51%. La falta de fármacos y vacunas en la epidemia actual remite a la gran epidemia de África Occidental de 2013-2016, causada por un Ebolavirus Zaire en un momento en que aún no había tratamientos ni vacunas para esta especie.
4. ¿Qué magnitud alcanzará la epidemia?
Los 336 casos y 88 muertes notificados hasta el sábado convierten la epidemia de ébola actual en la mayor desde la de 2018-2020, que también afectó a la provincia de Iturbe y a la vecina de Kivu del Norte en el noreste de RD Congo, y que se saldó con 3.481 casos y 2.299 muertes. Aquella fue la segunda mayor epidemia de ébola de la historia, después de la de África Occidental de 2013-2016. Pero el hecho de que en este caso los casos ya se hayan extendido más allá de Iturbe y Kivu del Norte augura que la epidemia que se ha iniciado ahora va a tener un impacto mayor.
5. ¿Epidemia local o amenaza global?
La epidemia iniciada en Iturbe “no cumple los criterios de una emergencia pandémica”, según la valoración de la OMS. En la misma línea, el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) informó el viernes que “la probabilidad de infección para las personas que viven en la UE se considera muy baja en la actualidad”. En España, el ministerio de Sanidad ha señalado hoy que, “en este momento, el riesgo de transmisión (…) en la población española se considera muy bajo”. Estas valoraciones se basan en que los contagios de virus del ébola entre personas se producen por contacto con sangre u otros fluidos corporales de una persona infectada, pero no por vía respiratoria. No hay ningún precedente en brotes y epidemias anteriores de transmisión sostenida de virus del ébola fuera de África.
¿Qué es el ébola?
Una fiebre hemorrágica con alta mortalidad
Origen. Los reservorios naturales de los virus del ébola son murciélagos africanos, en los que no causa enfermedad. La especie de murciélago portadora del virus causante de la epidemia actual no se ha identificado.
Síntomas. Incluyen fiebre, vómitos, diarreas, dolor muscular y, en muchos casos, hemorragias internas y externas por el deterioro de los vasos sanguíneos.
Cómo se transmite. Los brotes se inician por contacto con animales portadores de virus del ébola. El contagio entre personas es por contacto con sangre u otros fluidos corporales de personas infectadas. Son habituales los contagios al preparar el cuerpo de los difuntos para los funerales.
Mortalidad. Es variable según los brotes. En los diez brotes y epidemias anteriores con más de cien casos registrados, la mortalidad ha oscilado entre el 32% (en Uganda en 2007 con un virus de la especie bundibugyo, el mismo de la epidemia actual) y el 90% ( en RD Congo en 2003).

