

La financiación autonómica está jugando un papel central en la campaña electoral de Andalucía en estas últimas semanas. El presidente de la Junta y candidato popular a la reelección, Juanma Moreno Bonilla, pide más recursos para su comunidad -históricamente infrafinanciada-, pero se niega a aceptar el modelo de financiación planteado por Catalunya en colaboración con el Gobierno central.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, no se ha mordido la lengua para reprochar el tono y las alusiones a Catalunya durante los discursos de Moreno Bonilla a lo largo de la campaña. “Catalunya es un 20% de la economía y demografía española, a ver si lo recuerdan algunos”, ha espetado en una entrevista en la Cadena Ser.
El socialista ha hecho especial hincapié en la defensa del modelo de financiación. Ha querido poner en valor haber cumplido con una de sus promesas electorales de proponer un nuevo sistema de reparto económico en su primer año y medio de mandato. A lo que ha añadido que su homólogo andaluz no lo ha hecho en “ocho años de gobierno”, pero sí se ha “quejado”.
Al hilo de estas declaraciones, ha emplazado a Moreno Bonilla a plantear su modelo, y ha prometido que lo juzgará por “lo que se propone” y no por “quién lo propone” como denuncia sí ha ocurrido con Catalunya. Del mismo modo, ha expresado su sorpresa porque Andalucía rechace los 4.800 millones de euros adicionales que supone este acuerdo para sus arcas. Todavía más, según Illa, ante la necesidad como “dicen las encuestas” de mejorar la sanidad pública.
Por lo que tampoco entiende la voluntad del presidente de la Junta de bajar los impuestos, porque al president no le salen los cálculos y eso que, ha bromeado, siempre se le han dado “muy bien las matemáticas”.
Por eso, más allá de los noes y las deducciones fiscales, ha pedido al líder andaluz que explique a sus ciudadanos lo que supone rechazar el modelo de financiación y que sean los andaluces quienes lo “valoren en las elecciones”.
Tampoco ha perdido la oportunidad de salir en defensa de su excompañera en el Ejecutivo central, y miembro de su partido, Maria Jesús Montero. De quién ha ensalzado su trabajo en la elaboración del modelo de financiación, el cual Illa considera “equitativo” para las comunidades.
Defensa de la Creu de Sant Jordi
En otro plano ajeno a lo económico, Illa ha reconocido que le “dolieron” unas palabras de Moreno Bonilla en referencia a la entrega de las Creus de Sant Jordi. Como ha dicho Illa, esta es la “máxima distinción” que da el Govern de la Generalitat.
No le gustaron unas declaraciones del candidato popular que insinuó que la Generalitat debía condecorar a María Jesús Montero con esta distinción por su labor en la configuración del nuevo modelo de financiación. Al hilo de ello, Illa ha recordado que este galardón ya ha sido entregado a “catalanes andaluces” y “andaluces catalanes” como Justo Molinero y Miguel Poveda.
El hantavirus aviva los reproches
Por otro lado, Salvador Illa, que fue ministro de Sanidad durante los meses más complejos de la pandemia del coronavirus, ha querido lanzar un mensaje de “serenidad y confianza” a la población. A la vez que ha emplazado a todos los dirigentes políticos a trabajar con “lealtad institucional”.
Además de Moreno Bonilla, el president también ha cargado contra Alberto Núñez Feijóo, quien “una vez más” le “decepciona” en como está gestionando la situación. “Un mínimo sentido de la responsabilidad te lleva a actuar con coherencia”, le ha azuzado.
“Tenemos un manual de cómo no hacer oposición, el señor Abascal y el señor Feijóo”, ha afirmado Illa. Quien ha añadido que su modus operandi es el de “siempre confrontar”. “Esa es la estrategia que algunos tienen, y es la estrategia equivocada”, ha zanjado.
“Ilusión” por la visita papal
Otra de las carpetas abiertas en el Palau de la Generalitat es la visita del Papa León XIV en el mes de junio, un asunto mucho menos polarizante que la financiación o la gestión sanitaria. Ayer se dieron a conocer más detalles de la visita del pontífice a tierras catalanas, y el president ha expresado su “ilusión” por este acontecimiento.
Para Illa, la presencia del Papa “adquiere una relevancia especial” dado el contexto de críticas de Donald Trump hacia el líder de la Iglesia católica. Pero destaca que “lo importante es el mensaje que puede dar” –en su visita al centro penitenciario de Brians 1– de que” todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad”. “Vamos a enseñar lo mejor de Catalunya” ha concluido el president.
