
El rey de Dinamarca ha encargado este viernes por la noche al líder del Partido Liberal, Troels Lund Poulsen, la tarea de intentar formar Gobierno en el país escandinavo. Unas horas antes, la primera ministra danesa en funciones, la socialdemócrata Mette Frederiksen, devolvió a Federico X el mandato recibido tras las elecciones legislativas del pasado 24 de marzo tras romperse las negociaciones para formar un Ejecutivo de centroizquierda.
Poulsen fue señalado como “explorador real”, la persona encargada de dirigir las negociaciones, por la mayoría de partidos en sus reuniones de este viernes por la tarde con el monarca.
Las conversaciones lideradas por Frederiksen, que implicaban a seis fuerzas políticas, quedaron rotas este viernes cuando anunció Lars Lokke Rasmussen, líder del centrista Partido Moderado, que no tenía sentido seguir negociando después de 45 días sin llegar a un acuerdo. “Creemos que si tenemos que continuar, debemos sacudir el árbol”, dijo Rasmussen, que anunció que propondría como nuevo “explorador real” a Poulsen.
Rasmussen reiteró su deseo de consensuar un Gobierno de centro, como el que lideró Frederiksen durante la pasada legislatura en una fórmula inédita con el Partido Liberal y el Partido Moderado, que ahora necesitaría de más apoyos tras el retroceso de las tres formaciones en los comicios, pero parece difícil que pueda salir adelante.
El propio mandato entregado por el rey, que tiene carácter orientativo y atiende a las recomendaciones de los líderes políticos, señala que Poulsen debe buscar como primera opción un Ejecutivo sin socialdemócratas ni centristas, condición impuesta por el ultraderechista Partido Popular Danés, quinta fuerza con 16 escaños. Rasmussen, por su parte, no parece dispuesto a apoyar un Ejecutivo que incluya a los ultraderechistas.
Dinamarca
Tras los comicios, hay 12 partidos con representación y ningún bloque con mayoría absoluta
Las dificultades para formar Gobierno 45 días después de las elecciones, un récord en Dinamarca, descansan en el complejo y atomizado panorama político salido de los comicios, con hasta 12 partidos y ningún bloque con mayoría absoluta.
En declaraciones a los medios, Frederiksen, primera ministra desde 2019, admitió tras reunirse este viernes con el monarca la dificultad de llegar a un acuerdo para mantenerse en el poder y obtener un tercer mandato, aunque aseguró que mantiene la esperanza.
El Partido Socialdemócrata fue el más votado con el 21,9% de los votos, si bien cosechó el peor resultado en un siglo; por delante de la Izquierda Verde, con el 11,5%, y el Partido Liberal, que obtuvo el 10,2% —su peor resultado en sus más de 100 años de historia— aunque se mantuvo como la fuerza más votada en el bloque de derecha.
El bloque de izquierda obtuvo 84 escaños, frente a 77 de la derecha y 14 de los Moderados.
