El consejo de administración de Indra, empresa que preside Ángel Simón, tiene previsto nombrar el próximo martes nuevo consejero de la empresa de tecnología y defensa. La comisión de nombramientos ya ha celebrado una primera reunión para analizar los perfiles de los tres candidatos propuestos. Según aseguran fuentes consultadas, entre ellos se encuentra Raül Blanco, actualmente director de estrategia del grupo vasco de defensa Sapa, aunque aún no se ha cerrado la presentación de la propuesta al consejo, algo que podría alargarse hasta la víspera del consejo. Esta comisión la preside el consejero independiente Bernardo Villazán y la completan otros cinco vocales.
Se da la circunstancia de que esta última empresa, propiedad de la familia Aperribay, es a su vez accionista de Indra, con el 8% del capital. El presidente de Sapa, Jokin Aperribay, es por su condición de accionista significativo, consejero de Indra y forma parte de la comisión delegada de nombramientos. Sapa era uno de los principales opositores a la operación de fusión entre Indra y EM&E, propiedad de los hermanos Escribano y a que Ángel Escribano ostentase mientras tanto la presidencia de la primera.
Los nombres ya han empezado a analizarse en la comisión de nombramientos que debe decidir el lunes
Situación que acabó provocando una crisis en torno a ese proyecto de fusión y al conflicto de intereses de Escribano. Al final, el gobierno, a través de la SEPI, el inversor público primer accionista de Indra, con el 28%, forzó la renuncia del presidente y el nombramiento de Simón como nuevo presidente no ejecutivo. Al final, los hermanos Escribano han vendido su 14% en el capital de la empresa de tecnología y defensa. Con el desembarco de Simón, la compañía tecnológica se encamina a una definición precisa de sus objetivos y la presentación de un nuevo plan estratégico tras el verano. Dinámica que se ha acelerado con la reciente marcha de su hasta ahora consejero delegado, José Vicente de los Mozos.
La elección del nuevo primer ejecutivo en su lugar se ha implementado de forma rápida. Entre la dimisión de De los Mozos y la prevista elección del nuevo consejero delegado, el martes próximo, habrán transcurrido apenas diez días, aunque el cesante se mantiene en el cargo hasta el 30 de junio, una vez se haya celebrado la junta anual de accionistas.
Blanco es un economista barcelonés vinculado al Partit dels Socialistes de Catalunya, que ha ocupado altos cargos en la administración del Estado. Entre el 2018 y el 2023 fue secretario general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa. En febrero de 2023 ocupó la presidencia de Renfe, hasta el 2025. Fu entonces cuando desembarcó en el sector de la defensa con su fichaje por Sapa.
Entre los planes diseñados por Simón se encuentra una reordenación y optimización del funcionamiento y el organigrama de la empresa que implicaría cambios en su comité de dirección. Simón, por su parte, seguirá con funciones no ejecutivas, centrado en temas estratégicos, de gobernanza y de dirección del consejo de administración y sus comisiones delegadas, así como de la junta de accionistas.
Indra acumula una enorme cartera de pedidos, la mayoría del Estado, vinculados al incremento en gastos de Defensa que le exigirán volcarse en una exigente producción para cumplir con calendarios y exigencias de calidad. Asimismo, debe mejorar las relaciones con el resto de las empresas del sector, que han criticado con dureza las políticas aplicadas por Escribano, que han calificado de opresivas y prepotentes.
En el ámbito territorial, Indra mantiene abiertas posibles operaciones en diferentes comunidades autónomas. En posición destacada Catalunya, a la que el Estado apenas ha destinado inversiones. De hecho, según datos de la asociación de empresas Aeros, que agrupa firmas del sector aeroespacial y de defensa en esta comunidad autónoma, de la cartera de pedidos del Estado durante el pasado año, el 80% se concentró en Madrid. Tras esa comunidad, a enorme distancia, aparecen Castilla la Mancha, Galicia y Murcia. Pese a su potente tejido industrial, en Catalunya no se contrató ni un euro. Una de las primeras intervenciones públicas de Simón tras su nombramiento como presidente fue una reunión con más de 200 empresas industriales catalanas a las que expuso sus planes y ánimo a participar.
