El trader y analista español Pablo Gil considera que bitcoin (BTC) todavía no ha alcanzado el suelo de su actual ciclo.
Durante una entrevista concedida al canal de YouTube IPP el 26 de mayo de 2026, Gil sostuvo que el actual «criptoinvierno» no difiere de los anteriores que ha atravesado el mercado.
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«Teniendo en cuenta las pautas de corrección que ha tenido cada criptoinvierno después de los halvings a lo largo de la vida de bitcoin, podríamos ver precios de 38.000 o 40.000 por BTC», afirmó Gil.
El halving es un evento programado que reduce a la mitad la emisión de nuevas monedas aproximadamente cada cuatro años, tal como lo ha explicado CriptoNoticias.
Aunque el halving suele asociarse con ciclos alcistas de largo plazo por la reducción en la emisión de nuevas monedas, después de los máximos de cada ciclo también llegaron fuertes correcciones. Ocurrió tras el pico de 2013, luego del máximo de 2017 y después del récord de 2021.
Por ejemplo, en el ciclo de 2021, bitcoin pasó de casi 69.000 dólares en noviembre de ese año a niveles cercanos a 15.500 dólares en noviembre de 2022, una caída de alrededor del 77%.

La tesis de Gil parte precisamente de ese comportamiento histórico. Si BTC repitiera porcentajes de corrección similares a los observados en ciclos anteriores, el precio podría descender hacia la zona que Gil señala.
Pese a ello, el propio analista resaltó que se trata de una estimación basada en estadísticas históricas y no de una certeza.
Gil explicó, además, que redujo parte de su exposición cuando BTC cotizaba cerca de 105.000 dólares y que espera volver a incrementar posiciones a medida que el mercado se acerque a una zona de suelo.
Un contexto macroeconómico que no ayuda
La visión bajista de Gil se da en el marco de un deterioro del contexto macroeconómico global. Lo que ocurre es que los mercados financieros atraviesan un período de elevada incertidumbre debido a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y al bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Por ese corredor circula, en condiciones normales, el 20% de la producción petrolera global. Su interrupción genera preocupaciones sobre el suministro energético, impulsando al alza los costos del transporte y aumentando los riesgos inflacionarios para la economía mundial.

Cuando la inflación amenaza con acelerarse, los bancos centrales suelen tener menos margen para reducir las tasas de interés. Esto tiende a perjudicar a los activos considerados de riesgo, como BTC y las criptomonedas.
En este escenario, varios analistas han comenzado a advertir sobre la posibilidad de nuevas correcciones.
Como reportó CriptoNoticias el pasado 28 de mayo, los traders Willy Woo, Michaël van de Poppe y Crypto Rover coincidieron, en distintos grados, en que todavía existen probabilidades de que BTC continúe cayendo.
De los tres, Woo fue el menos pesimista y señaló que BTC mantiene una estructura de lateralización, aunque advirtió que una corrección importante en el mercado accionario podría arrastrar al activo digital.
A estas opiniones se sumó Plan B, creador del conocido modelo stock-to-flow. Este 1 de junio, el analista explicó: «Los datos indican que aún no se ha formado un mínimo» y existe una probabilidad superior al 50% de que bitcoin continúe descendiendo. Entre las zonas que vigila se encuentran los 61.000 dólares, correspondientes a la media móvil ponderada de 200 semanas, y los 53.000 dólares, nivel asociado al precio de venta promedio de los inversionistas.
DCA, la estrategia que Gil recomienda para la mayoría de inversionistas
A pesar de su expectativa de una caída adicional, Gil diferenció claramente su operativa personal de la estrategia que considera adecuada para la mayoría de los inversionistas.
El analista explicó que suele entrar y salir parcialmente del mercado porque lleva cuatro décadas operando en mercados financieros y sostiene que posee herramientas suficientes para intentar identificar los ciclos. Sin embargo, aseguró que no recomendaría esa práctica a la mayoría de las personas.
En su lugar, defendió el promedio de costo en dólares o DCA (Dollar Cost Averaging), una estrategia que consiste en invertir una cantidad fija de dinero de forma periódica, independientemente del precio del activo.
Esta metodología es considerada por numerosos estudios como una de las formas más efectivas para construir posiciones de largo plazo, ya que reduce el impacto emocional de intentar encontrar el momento perfecto de entrada.
«Yo siempre planteo el DCA pensando en la jubilación», comentó, al tiempo que agregó: «DCA es para los próximos 15 o 20 años; si no, es otro tipo de operativa».
Para el trader español, los mejores momentos de compra suelen aparecer cuando el sentimiento del mercado es extremadamente negativo. Sin embargo, reconoce que identificar el suelo exacto es prácticamente imposible y que cada inversionista debe evaluar cuánto capital está dispuesto a arriesgar antes de tomar una decisión.
Aclaración: el presente artículo está escrito a modo informativo. No constituye una recomendación financiera ni consejo de inversión. Cada inversionista es responsable de realizar su propia investigación.
