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Muchos piensan que cada publicación en X de Saylor estuvo pensada para hacer caer o subir el precio.
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Por ahora, estas especulaciones no tienen respaldo en evidencia concreta y determinante.
La compra de 1.550 bitcoin (BTC) que Strategy anunció hoy, lunes 8 de junio de 2026, llegó envuelta en una polémica que está creciendo en redes sociales.
Sucede que el patrón que precedió a la operación —una venta de 32 BTC anunciada el 1 de junio, el consecuente derrumbe del precio, publicaciones crípticas de Saylor y luego una compra a precios más bajos— fue suficiente para que una parte de la comunidad comenzara a hacerse una pregunta incómoda: ¿fue todo deliberado?
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El hilo se teje así. Entre el 26 y el 31 de mayo, Strategy vendió 32 BTC a un precio promedio de 77.135 dólares, su primera venta desde diciembre de 2022.

La operación, aun siendo insignificante en términos del volumen total de la empresa —apenas el 0,004% de sus más de 843.000 BTC en tesorería— tuvo un impacto simbólico enorme, tal como lo detalló CriptoNoticias la semana pasada.
Saylor había prometido públicamente durante años que nunca vendería bitcoin, y ese pacto se rompió. El precio de BTC cayó por debajo de los 70.000 dólares en horas. Luego siguió bajando, tocando mínimos cercanos a los 59.000 dólares.
Fue entonces cuando Saylor publicó en X el domingo 7 de junio el gráfico habitual de sus adquisiciones —los llamados «puntos naranjas»— acompañado del comentario «un buen momento para añadir más puntos», sugiriendo que los precios actuales eran una zona atractiva para comprar.
Horas después, Michael Saylor agregó otro mensaje de una sola palabra: «¿32?», referencia aparente a la venta de los 32 BTC realizadas días antes. La combinación de ambas publicaciones disparó el debate.
Todo habría sido un gran plan, según especulaciones
Un sector de la comunidad interpretó la secuencia como una operación calculada. La lectura circula en X con fuerza: Saylor habría vendido a 77.000 dólares, contribuido al pánico del mercado o al menos no frenado la caída, y luego aprovechado el precio bajo para comprar 1.550 BTC.
El usuario @Crypto_Zh0u lo planteó de forma directa: según él, Saylor vendió bitcoin para hundir el mercado y recomprar más barato, y se preguntó si eso no constituye manipulación de mercado.
En la misma línea, @0xStorm lo resumió en pocas palabras: no podía creer que Saylor hubiera estado haciendo FUD para entrar a mejor precio, calificándolo de «diabólico».
Quien escribe en X con el nombre de usuario @Jordan1Nv apuntó que Saylor primero convenció al mercado de la idea de un escenario bajista al vender los 32 BTC, y luego compró los bitcoin de los que salieron asustados.
Un análisis levemente más elaborado lo ofreció @ZeremFinance, quien señaló que Saylor ya tiene capacidad suficiente para mover el mercado como cualquier ballena, con la diferencia de que su margen de maniobra es distinto: no puede vender apretando un botón.
Pero si quiere acumular, la mecánica, según este usuario, sería vender un poco, dejar que los precios bajen, dejar que el miedo se propague se propague y luego comprar fuerte.
Argumentos en defensa de Michael Saylor
Vale aclarar que estas lecturas no tienen respaldo en evidencia concreta y determinante, más allá de especulaciones y suposiciones personales.
No hay prueba de que la venta de los 32 BTC fuera diseñada para deprimir el precio, ni de que Strategy coordinara comunicaciones con el objetivo de generar pánico vendedor.
La caída del precio, tal como CriptoNoticias lo ha mostrado, tuvo múltiples factores concurrentes: salidas masivas de ETF de bitcoin por más de 4.000 millones de dólares, tensiones geopolíticas en Oriente Medio y un contexto macro adverso.
El youtuber David Battaglia salió en defensa de Saylor con números.
Explicó que la fuente de financiación de Strategy no son las ventas de bitcoin sino la emisión de acciones: la empresa tiene autorizado vender hasta 25.956 millones de dólares en acciones, lo que equivale a unos 103 millones de dólares por día durante un año de trading.
Usando algoritmos de ejecución que fragmentan las órdenes en miles de microoperaciones distribuidas a lo largo de la jornada bursátil, Strategy puede convertir liquidez del mercado de acciones en bitcoin de forma continua y sin generar presión bajista visible sobre su propio gráfico, sostiene Battaglia.
La conclusión del influencer venezolano es que Saylor es solvente y que las críticas sobre la capacidad de pagar dividendos o de seguir comprando bitcoin no tienen fundamento numérico.
Battaglia también cuestionó a quienes acusaron la compra de este lunes de generar dilución, señalando que los 100 millones de dólares añadidos a la reserva de efectivo equivalen a unos 1.575 BTC, que no tendrán que venderse en el futuro. Con ello, la posición neta de los accionistas mejoraría.
Sin embargo, asumiendo que todo lo que explica Battaglia es verídico, ¿vale la pena preguntar si bitcoin podía financiar el pago de dividendos de otras maneras?
Peter Schiff, el eterno antibitcoiner, ve «el comienzo del fin»
Peter Schiff no lo ve así. El economista fanático del oro reaccionó a la compra de este lunes calificándola de «control de daños» y advirtiendo que si Strategy emitió acciones comunes con descuento para financiarla, eso diluyó el bitcoin por acción. Lo que constituye, en su lectura, el comienzo del fin.
Schiff argumenta que el modelo de la empresa —compra continua de BTC con instrumentos que generan obligaciones periódicas— es frágil cuando el precio de bitcoin cae.
En respuesta a Schiff, el analista @QTRResearch reconoció que pocos entenderán el argumento, pero que —en su opinión— es correcto. Añadió que si bitcoin cae a 40.000 dólares desde los niveles actuales de compra, la situación se complicará seriamente.
Lo que queda claro al cierre de este episodio es que la operación, por modesta que fuera en su origen, erosionó el relato de acumulación permanente sobre el que descansaba gran parte de la narrativa de Saylor. Y cuando ese relato se fractura, aunque sea por 32 BTC, las preguntas sobre sus motivaciones se vuelven más difíciles de ignorar.

