Bruselas presiona a Albania para frenar el complejo turístico del yerno de Trump

Los negocios de la familia Trump en Albania amenazan con causar graves problemas a Edi Rama, el primer ministro del país, que está tratando desde hace años de avanzar en el proceso de adhesión a la Unión Europea. Bruselas está presionando públicamente a Tirana para frenar este proyecto turístico hasta el punto de señalarle, con diplomacia, que, si sigue respaldando el resort, podría llegar a comprometer las negociaciones de entrada en el bloque comunitario por no respetar los estándares medioambientales de los Veintisiete.

En la diana se encuentran las millonarias intenciones de Jared Kushner, el yerno del presidente de EE.UU., Donald Trump, y su mujer, Ivanka Trump, el ojito derecho del magnate. Su plan es levantar dos complejos turísticos de lujo en zonas protegidas, algo para lo que cuentan con el apoyo de Edi Rama pero no del Ejecutivo comunitario. “Estamos siguiendo de cerca los desarrollos en el paisaje protegido de Vjosa-Narta”, señaló el portavoz comunitario Guillaume Mercier, quien precisó que Bruselas “ya ha expresado sus preocupaciones al ministro de Medio Ambiente sobre las posibles deficiencias del proyecto”.

Negociaciones

Como país candidato, Albania debe alinearse plenamente con las directivas europeas de Aves y Hábitat

Al parecer, la pareja Kushner-Trump se enamoró de una de las últimas playas vírgenes del sur de Albania, en la zona de Zvernec, cerca de Vlora, cuando la encontraron por casualidad nadando desde el barco de unos amigos en el 2024. Su plan es doble. Primero, transformar la isla deshabitada de Sazan, una antigua base militar comunista en el Adriático, en un resort valorado en unos 1.400 millones de euros. En el 2024, el Gobierno albanés dio luz verde a la inversión a Affinity Partners, una empresa vinculada al marido de Ivanka Trump.

La segunda parte del proyecto comporta transformar centenares de hectáreas del área protegida de Vjosa-Narta, una franja costera que alberga flamencos, focas y lugares de anidación de tortugas marinas, en un complejo turístico estimado en cerca de 4.000 millones de euros, del cual se encargarían los hermanos Al-Khayyat, socios qataríes de Kushner.

Estos polémicos planes han generado una enorme indignación en Albania, donde miles de ciudadanos están protestando contra el primer ministro, a quien acusan de haberse plegado ante el megaproyecto y haber modificado la normativa medioambiental. Ha habido incluso enfrentamientos con las fuerzas policiales, con el jefe de la policía local destituido por una mala gestión de los disturbios. El flamenco rosa, una de las especies amenazadas por los planes de Kushner, se ha convertido en un símbolo de estas manifestaciones, bautizadas como la “revolución de los flamencos”.

Las protestas han tenido repercusión en  la capital comunitaria, que recuerda que, para cerrar el capítulo 27 de las negociaciones de adhesión relativo al medio ambiente y el cambio climático, como país candidato Albania debe alinearse plenamente con las directivas europeas de Aves y Hábitats y poner fin a su legislación de inversiones estratégicas de 2015.

Polémicas manifestaciones

El primer ministro Rama insiste en que el proyecto seguirá adelante pese a las enormes protestas en el país

“Albania debe abstenerse de acciones que puedan comprometer el cumplimiento de los criterios de cierre del capítulo 27”, subrayó Mercier, quien ha dicho que el ministro de Medio Ambiente albanés se ha comprometido con Bruselas a suspender las obras y estudiar el impacto ambiental “en consulta con la sociedad civil”. En su evaluación anual del progreso de los países candidatos hacia la adhesión a la UE, publicada en el 2025, Bruselas ya expresaba preocupación por una enmienda para introducir exenciones especiales para cualquier inversión de 50 millones de euros o más. La Comisión también protestaba por unas enmiendas que reducían la protección de áreas sensibles.

Sin embargo, Rama insiste en que seguirá con el megaproyecto, recuerda que el estudio del impacto medioambiental todavía no ha finalizado y acusa a intereses extranjeros de estar detrás de las protestas con una “guerra híbrida” para que Albania se abstenga de dar un “salto de calidad en el sector  turístico”.

Albania es hoy en día uno de los países, después de Montenegro, con más números de entrar pronto en el bloque comunitario, y también ha sido muy bien recibida en Bruselas su colaboración con Italia para crear centros de detención de migrantes en el país como “solución innovadora”, presentados como modelo para que otros países se pongan manos a la obra con esta nueva gestión migratoria. Pero para ello deberá cerrar el capítulo relativo a las normas medioambientales, clave para que Tirana no pierda el hilo de su candidatura. 

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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