Las aerolíneas que operan en España elevaron un 25,6% el precio de los billetes para vuelos nacionales durante el pasado mes de mayo, el mayor incremento registrado en la serie histórica del Instituto Nacional de Estadística (INE). El aumento supera incluso el récord anterior, marcado en abril de este mismo año, cuando las tarifas ya se habían encarecido un 21,3%.
Los datos definitivos del Índice de Precios de Consumo (IPC), recopilados por Servimedia a partir de las estadísticas del INE, reflejan un fuerte repunte de los precios después de que los vuelos nacionales se abarataran un 2,5% en abril.
La subida contrasta con la evolución de los vuelos internacionales, cuyos billetes aumentaron un 2,5% en mayo tras haber registrado el mes anterior una caída histórica del 18,9%. En conjunto, las tarifas aéreas crecieron un 8,9% en mayo, recuperando buena parte del terreno perdido tras el descenso del 14,4% registrado en abril.
Los billetes de vuelos internacionales subieron un 2,5% en mayo tras registrar una caída histórica del 18,9% en abril
La escalada de precios se produce en un contexto de elevada volatilidad para el sector. Marzo estuvo marcado por el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán, un conflicto que provocó un fuerte encarecimiento del petróleo y restricciones operativas en varios países del Golfo Pérsico. A ello se sumó la subida del 6,44% de las tasas aeroportuarias de Aena.
La evolución de las tarifas confirma la fuerte sensibilidad del transporte aéreo a los costes energéticos y a las tensiones internacionales. Tras varios meses de oscilaciones, las compañías han trasladado parte de ese incremento de costes a los pasajeros, especialmente en las rutas domésticas, donde el aumento de mayo supone el mayor registrado desde que existen datos comparables.

El encarecimiento llega además a las puertas de la temporada alta turística, cuando millones de viajeros comienzan a planificar sus desplazamientos de verano. El comportamiento de los precios en los próximos meses estará condicionado por la evolución del coste del combustible, la demanda turística y la capacidad de las aerolíneas para absorber parte de los costes operativos sin repercutirlos íntegramente en los billetes.
