El INE confirma que la inflación se mantuvo en el 3,2% en junio por tercer mes consecutivo

El paquete de ayudas aprobado para hacer frente a los efectos de la guerra de Irán ha conseguido mantener la inflación en junio en el 3,2% por tercer mes consecutivo. El estallido del conflicto provocó que se dispararan los precios un 3,4% en marzo, pero desde entonces se ha mantenido en esta tasa del 3,2%, ciertamente muy alta, pero no disparada.

El INE ha confirmado hoy los datos avanzados hace dos semanas, con el mantenimiento de la misma tasa del 3,2%. La razón es que, mientras los carburantes y los alimentos han tirado a la baja de los precios, por el otro lado, la electricidad y el gas han actuado en sentido contrario. 

En concreto, electricidad y gas subieron sus precios a causa principalmente de que decayó la rebaja fiscal. El regreso a partir del uno de junio del IVA de estos productos de la tasa del 10% al 21% habitual tuvo sus efectos.

Sin embargo, esta subida fue compensada por las gasolinas, que moderaron su subida porque aún disfrutaban del IVA reducido y por los precios del petróleo más bajos por la tregua del conflicto que se fraguó con diversos altos y bajos durante el mes pasado. Se nota tanto en diésel como en gasolina, con un aumento de los precios muy por debajo del del mes anterior. 

Otro factor de compensación fueron los alimentos, que limitan su subida hasta un 1,9% en junio, tres décimas menos que el mes anterior y que supone su tasa interanual más baja desde principios del 2025. Parece consolidarse una tendencia a la moderación de los alimentos, que se va registrando mes tras mes. Desde el más del 3% con que arrancó el año hasta la tasa actual. “Llevan ya unos cuantos meses a la baja y por debajo de los que esperábamos”, afirma María Jesús Fernandez, economista sénior de Funcas, que apunta que no hay indicios de que la elevación de los costes se traslade al sector. 

Sin embargo, hay algunos productos que, a pesar de la moderación general de la rúbrica, sí que suben de forma disparada. Es el caso de los huevos, con un 14,1%; la carne de vacuno, con un 11%; y el pescado fresco y congelado, con un 8,8% .

Por otro lado, aparece también una moderación de los precios de los servicios, con un 3,9%, lo que supone dos décimas menos que el mes anterior. La buena noticia es la tendencia a la baja, la no tan buena es que el nivel es todavía elevado.

La inflación subyacente, la que no tiene en cuenta ni energía ni alimentos frescos, se modera una décima, y queda en el 2,9%. En este caso viene determinada por una moderación de algunos servicios turísticos, y coincide también con el dato adelantado del INE.

De cara a futuro, todo dependerá en buena medida de la evolución del conflicto de Irán y especialmente de la reapertura del tráfico por el estrecho de Ormuz. Con esta incógnita flotando, la previsión de los economistas ahora es que la inflación suba en los próximos meses, rozando el 4% al final del verano, en buena parte por los efectos de la reducción de la retirada gradual de ayudas fiscales a los productos energéticos. 

Con los datos hoy conocidos, el Ministerio de Economía considera que el paquete de ayudas, ahora ya establecido en una segunda versión, más reducida, hasta el 30 de septiembre, ha permitido reducir un punto porcentual la inflación general desde que se aprobó el 20 de marzo. 

Jaume Masdeu Burch

Redactor jefe de la sección de Economía de La Vanguardia

También te puede interesar