La gran medida con que el Gobierno esperaba cerrar el curso político, el decreto ley para afrontar lo que denominan emergencia habitacional, tendrá que esperar a después del verano. El Ejecutivo ha decidido posponer este decreto ley que incluía la prórroga automática de los contratos de alquiler hasta 2028, una medida a la que el Consejo de Ministros iba a dar mañana el visto bueno. Esta era solo una de las novedades porque el abanico de temas era muy amplio, desde control del alquiler temporal y bonificaciones a los caseros hasta la modificación de la ley del Suelo. Un espectro de iniciativas con que el Ejecutivo esperaba poder superar las reticencias de los socios.
Después del anuncio de la medida la semana pasada, de entregar el borrador a los grupos parlamentarios y de un fin de semana de intensos contactos, el Gobierno ha comprobado que no había suficiente acuerdo para tirarlo adelante, y por ello ha decidido retrasar su aprobación hasta septiembre para ganar tiempo para negociar.
A pesar de ello, desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ven opciones para conseguir el acuerdo y añaden que “la responsabilidad y generosidad de todos los grupos ha hecho que el acuerdo esté más cerca que en cualquier otro momento de la legislatura”. Argumentan que “la premura en el calendario puede ser un obstáculo para el acuerdo dada la complejidad del texto”.
Complejo lo es. El borrador que se pasó a los grupos parlamentarios tiene 69 páginas y abarca una gran cantidad de temas, y también ha provocado que fuerzas políticas como Junts y Podemos expresaran sus discrepancias con algunos puntos. Con Junts se ha intentado acercar posiciones con las bonificaciones fiscales a los propietarios de pisos; veremos si son suficientes; y con Podemos, el gran problema es la modificación de la ley del Suelo. Una norma que se intenta cambiar para agilizar, pero que esta formación teme que elimine algunos derechos de los ciudadanos.
Al conocerse la decisión de retrasar la medida, estos dos grupos ya han reaccionado. La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha pedido al Gobierno que impulse medidas que aumenten la oferta de vivienda en lugar de un nuevo decreto ley ómnibus que no resuelve el problema de fondo, que es la falta de casas en el mercado. Y el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha afirmado que este decreto ley era “una auténtica temeridad” y una “amnistía urbanística para los grandes pelotazos”.
El real decreto de vivienda incluye una nueva prórroga extraordinaria de hasta dos años de los contratos de alquiler que podrán solicitarla aquellos inquilinos cuyos contratos vencen hasta el 30 de junio del 2028, lo que amplía en casi un millón de personas las potenciales beneficiarias de la medida. Hasta cuatro millones de beneficiarios, según los cálculos de Sumar, la formación que más ha impulsado esta medida.
También incluye la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones, bonificaciones en el IRPF para los propietarios que bajen o mantengan el precio del alquiler.
Otro objetivo del decreto es movilizar vivienda asequible, para lo que contempla el incremento del IVA al 21% para los pisos turísticos y medidas de agilidad administrativa, además de la reforma de la ley del Suelo. También incluye medidas para proteger a las familias en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de evitar los desahucios sin alternativa habitacional.
El borrador de decreto abarca propuestas de los distintos grupos parlamentarios: desde la prórroga de los contratos de alquiler abanderada por Sumar hasta la reforma de la ley del suelo que pedían PSOE y PNV, las bonificaciones fiscales de Junts y la suspensión de desahucios de Podemos.

Por su parte, el PNV quiere una modificación de la ley del Suelo que responda a las necesidades de los gestores municipales, una regulación del alquiler de temporada que evite el fraude y lo diferencie del turístico, y una delimitación clara de las competencias autonómicas que evite una recentralización de las políticas de vivienda.
Podemos carga contra la reforma de la ley del Suelo
Por el contrario, la formación de Ione Belarra exige como “condición ineludible” para negociar su apoyo a su convalidación en septiembre que se eliminen los artículos que reforman la ley del Suelo. De acuerdo con el borrador, este modificaría el sistema de recursos contra los instrumentos de planeamiento urbanístico y el régimen de cancelación registral de los derechos de reversión sobre terrenos expropiados.
EL Gobierno ya aprobó el pasado mes de marzo un real decreto que prorrogaba de manera extraordinaria los alquileres de vivienda habitual una vez finalice la duración por plazos anuales, y hasta un máximo de dos años adicionales, siempre que el contrato estuviese entre el 22 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027. Sin embargo, el voto en contra de Junts y la abstención del PNV tumbó la norma, aunque el Ejecutivo mantuvo que todos los inquilinos que solicitaron la prórroga durante los 30 días que estuvo en vigor debían tener derecho a ella.
El Ministerio de Vivienda y Sumar ven posible el acuerdo
A pesar del retraso que han tenido que asumir en la activación del paquete de medidas para afrontar la crisis de vivienda, las dos fuerzas que forman la coalición de Gobierno todavía ven posible un acuerdo sobre la vivienda. Tanto desde el Ministerio de Vivienda como desde Sumar intentan minimizar el golpe y rebajar las dificultades, y lo restringen a una cuestión de darse más tiempo para negociar. “El acuerdo está más cerca que en cualquier otro momento de la legislatura”, apuntan fuentes de Sumar, añadiendo que harán todo lo que esté en su mano para lograr el mejor acuerdo posible para garantizar el derecho a la vivienda de toda la ciudadanía”. E insisten en que en las conversaciones no han topado con ningún no frontal. Un mensaje parecido transmite Ernest Urtasun, ministro de Cultura y que habló en nombre de Sumar. “Nos han pedido un poco más de tiempo para poder alcanzar un gran acuerdo. Y nosotros ese tiempo estamos dispuestos a darlo, pero también quiero exigir que vayamos lo más rápido posible, porque hay muchas familias en estos momentos que están esperando que esto se apruebe”, afirmó para añadir que las negociaciones van bien. El tiempo se ha concedido, pero, de momento, siguen las dificultades para poner de acuerdo posturas tan distantes.

