Catalunya redujo el año pasado un 3,1% la producción eléctrica con fuentes renovables y, en paralelo, aumentó la demanda un 2,7%, por lo que, como consecuencia, incrementó su déficit en el balance de importaciones y exportaciones de electricidad. Dicho de otra manera, se hizo más dependiente del exterior en el ámbito de la electricidad.
El resultado es que las energías libres de emisiones de gases aportaron un 15,3% de la demanda eléctrica, 0,9 puntos menos que el 16,2% del 2024. De esta manera, se aleja de los objetivos recogidos en la planificación energética (la Prospectiva Energética de Catalunya 2050, Proencat), que plantea como meta lograr para el 2030 que el 50% de la demanda proceda de fuentes renovables, eólica y fotovoltaica básicamente
Catalunya vio incrementada el año pasado su dependencia energética a causa de la menor producción con renovables y el ligero incremento de la demanda, que ha hecho que su cobertura con electricidad autóctona haya sido inferior a la del año 2024, según concluye el informe del Observatori de les Energies Renovables a Catalunya del 2025.
Catalunya redujo en el 2025 un 3,1% la producción eléctrica con fuentes renovables
“No estamos avanzando a la velocidad que deberíamos en la incorporación de la generación con renovables, que fundamentalmente son la eólica y la fotovoltaica”, resume Jaume Morron, uno de los autores del estudio. “Y no avanzamos porque los trámites para las autorizaciones siguen siendo larguísimos”.
Las energías renovables aportaron en el 2025 un total de 6.940,68 GWh (un 3,1% menos que el año anterior), cifra que no permite reducir la dependencia energética. Hay que tener en cuenta que la demanda eléctrica total fue en el 2025 de 45.250,5 GWh, y que se tuvo importar 7.144,97 GWh de fuera (Aragón y Francia); es decir, Catalunya importa más electricidad que la que genera con renovables: 7.144,97 GWh importados frente a los 6.940,68 GWh de renovable. Es su particular pérdida de soberanía energética.
Pero si la dependencia del exterior ha crecido es porque en el 2025 se produjo un bajón de las fuentes renovables, especialmente de la eólica. Fue un mal año para ese sector. La eólica generó un 16,8% menos electricidad que el año anterior (2.360,62 GWh) y cubrió el 5,2% de la demanda, mientras que con la solar fotovoltaica (excluido el autoconsumo) produjo un 17,5% más (495,14 GWh) y aportó el 1,1% de la demanda eléctrica. El crecimiento de la fotovoltaica es notable, pero no compensa la pérdida de la eólica.
“Y no avanzamos porque los trámites para las autorizaciones siguen siendo larguísimos”
La hidroeléctrica fue la primera fuente renovable y la tercera fuente del balance eléctrico global, al cubrir el 8,4% de la demanda. Y la generación nuclear absorbe casi la mitad de la producción (22.812,07 GWh), aumenta un 2,9% respecto al año anterior y representa el 50,4% de la demanda eléctrica.
¿Y por qué se sigue retrasando el despegue de las renovables?
Morrón achaca el bajón en primer lugar a las largas tramitaciones. El déficit en este balance de intercambios con el exterior es histórico, “por lo que resulta sorprendente la lentitud del Govern a la hora de tramitar los proyectos de renovables –dice–, ya que los proyectos con renovables son la única manera que tiene Catalunya para cubrir sus importaciones y el aumento de la demanda de electricidad que se producirá en el futuro”.
Catalunya importa más electricidad que la que genera con las fuentes renovables, según el informe
Pero también ha incidido el hecho de que en la etapa del gobierno de ERC se optara, según explica, por un tipo de planta de producción pequeña, lo que, además de resultar más caro (asunto que no tiene impacto en Catalunya, pues el precio es único para España), supone obtener una menor producción. Además, “al haber un mayor número de proyectos, se encallan en la tramitación: porque se tarda lo mismo en tramitar una planta de 50 MW que en una de 5 MW”, sentencia. “La pérdida de soberanía energética no debe leerse en términos independentistas, necesitamos aplicar el criterio de proximidad, de energía kilómetro cero, para disponer de ella lo más cerca posible”, añade este experto.
La demanda eléctrica total en Catalunya fue en el 2025 de 45.250,5 GWh y debe multiplicarse hasta alcanzar los 99.200 MW en el 2050 , lo que exige imprimir un ritmo de crecimiento superior al 2,2% anual para descarbonizar los distintos sectores de la energía para mitad de siglo, según las previsiones del Proencat. “¡Y esto solo se puede conseguir con renovables, por eso, debemos espabilar!”, dice vehemente.
Durante el 2025, la capacidad renovable neta ha aumentado solo en 78,51 MW (12,2 MW eólicos y 73,34 MW solares fotovoltaicos, excluyendo en este último caso el autoconsumo). Concretamente, la nueva capacidad eólica corresponde a los dos aerogeneradores de la ampliación del parque eólico Colladetes, en El Perelló, en el Baix Ebre, con 12,2 MW incorporados durante el año.
El documento presenta entre sus capítulos más positivos la abundante cartera de proyectos
El informe presenta entre sus capítulos más positivos la abundante cartera de proyectos eólicos fotovoltaicos. “Hay materia prima suficiente para llegar al año 2030 cumpliendo los objetivos, esto es seguro en el caso de la fotovoltaica, pero no tanto en el caso de la eólica, donde habría que multiplicar los esfuerzos”, dice Morron. Entre los proyectos más significativos del 2026 destacan la entrada en funcionamiento de los nuevos parques fotovoltaicos, como el de Alcarràs (más de 400 MW). Se han identificado 231 proyectos de parques eólicos y 1.107 proyectos de parques solares fotovoltaicos terrestres.
La situación es diferente según la tecnología. En el caso de la solar fotovoltaica, sobre terreno, desde los 415,90 MW ahora en servicio, y contando los que se añadirán este año y los que están en tramitación, se puede superar ampliamente los 4.458 MW, la meta para el 2030. En cambio, en el caso de la eólica terrestre, los 1.418,35 MW eólicos actuales sumados a los 27 MW en construcción y los 1.361,19 MW en trámite harán que la potencia total se sitúe en 2.806,54 MW. Pero esto solo es casi la mitad de los 5.234,20 MW eólicos previstos en la ruta para el 2030.
