
Al menos 58 soldados del gobierno de Yemen murieron este jueves en campamentos militares a manos de los hutíes, el grupo rebelde yemení respaldado por Irán. Estos ataques amenazan con reavivar la guerra civil de Yemen tras un frágil alto el fuego de cuatro años.
Los ataques no se limitaron a Yemen. Ayer por la noche, 11 civiles resultaron heridos por ataques hutíes en la provincia saudí de Najran, situada a apenas 20 kilómetros de la frontera con Yemen. El vecino saudí es un aliado clave de Estados Unidos y partidario del gobierno yemení, internacionalmente reconocido. Esta escalada se produce mientras el grupo rebelde se ve cada vez más arrastrado a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El gobierno yemení se prepara para una posible escalada en el conflicto
Los hutíes reivindicaron los ataques con misiles y drones contra los campamentos militares de Marib y Hadramaut, en el sur del país, alegando que respondían a lo que calificaron como una “concentración de tropas enemigas”, es decir, un despliegue de fuerzas yemeníes respaldadas por Arabia Saudí. El portavoz del grupo, Yahya Saree, advirtió que los rebeldes estaban “preparados en caso de una escalada”, mientras que el Ministerio de Defensa yemení afirmó que las fuerzas armadas del país responderían a la agresión hutí “en el momento y lugar apropiados”.
En Arabia Saudí, la coalición liderada por Riad acusó a los hutíes de llevar a cabo “bombardeos contra objetivos civiles” en la región fronteriza de Najran. La coalición “seguirá adoptando todas las medidas disuasorias necesarias contra estos ataques terroristas para garantizar la protección de los civiles”, advirtió su portavoz, el general Turki al Maliki, en un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias saudí.
Pese al alto el fuego las hostilidades se han retomado
La guerra en Yemen se ha cobrado cientos de miles de vidas y ha sumido al país en una grave crisis humanitaria. El conflicto comenzó en 2014, cuando los hutíes lanzaron una gran ofensiva desde su bastión cercano a la frontera saudí y tomaron el control de Saná, la capital de Yemen. Debilitado, el gobierno yemení recibió en 2015 el apoyo de una coalición militar liderada por Arabia Saudí.
Pese a que el alto el fuego auspiciado por la ONU sigue vigente desde 2022, las hostilidades se reanudaron el mes pasado entre los hutíes, aliados de Irán, y Arabia Saudí, aliada de Washington, en el contexto del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Los combates se desencadenaron después de que una aeronave iraní procedente de Teherán intentara aterrizar en la capital, Saná, desafiando así el control saudí sobre el espacio aéreo yemení, algo por lo que los hutíes han llevado a cabo desde entonces varios ataques contra intereses saudíes.
Los hutíes y sus vecinos saudíes llevan más de una década disputándose el control de Yemen, pero en las últimas semanas la tensión se ha intensificado a raíz de los ataques del grupo rebelde contra instalaciones petroleras saudíes y de su bloqueo naval en el Mar Rojo, que ha perjudicado las exportaciones de crudo de Arabia Saudí.
