
La escalada de precios de la vivienda en Baleares está empujando a una parte creciente de sus ciudadanos a comprar piso en otras comunidades autónomas. Es un fenómeno que va a más. En el primer trimestre de este año, una de cada cuatro compras de inmuebles que hicieron los residentes en las islas fue en otra comunidad autónoma, con Asturias como el territorio preferido. El año anterior, estas compras foráneas representaron el 21% de las transacciones totales, según los datos del Ministerio de Vivienda.
Entre enero y marzo, los residentes en Baleares adquirieron 716 viviendas, un 24% de las compras totales, en otros territorios. Se trata de la segunda cifra más alta, solo superada por Madrid, con un 32% de compras fuera de su territorio, aunque en la capital su peculiar idiosincrasia explica las compras en provincias aledañas por cuestiones laborales, algo que no se da en Baleares.
Este exilio inmobiliario es una anomalía en el resto de comunidades autónomas. Solo se acercan, pero a distancia, el País Vasco y Navarra, con un 18% y un 15% de compras realizadas fuera de su territorio. En el resto de comunidades, el porcentaje se encuentra por debajo del 10%. Andalucía, por ejemplo, apenas registra un 3% de compras de sus residentes fuera de la comunidad. El fenómeno, por tanto, no puede interpretarse únicamente como una tendencia general de movilidad de los compradores españoles. En Baleares existe un factor específico, que es la enorme diferencia entre el precio de la vivienda insular y el de buena parte de los territorios hacia los que se dirige la demanda.
La comunidad ya es para los residentes en las islas lo mismo que Mallorca para los alemanes
El resultado es que Baleares exporta compradores hacia territorios más baratos mientras recibe compradores procedentes, fundamentalmente, de mercados con una elevada capacidad adquisitiva que descompensan el mercado y hacen que suban los precios. La consecuencia es un mercado en el que los residentes encuentran cada vez más dificultades para competir por una vivienda en su propio territorio y no tiene más remedio que buscar la solución habitacional en otros lugares.
El presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Baleares (Coapi), José Miguel Artieda, alerta de que esta tendencia va a más y continuará mientras se mantenga una escalada de precios que, por ahora, no tiene freno. El presidente de los agentes de la propiedad cree que el elevado coste de vida en las islas, “empezando por la vivienda”, obliga a determinados compradores a ampliar su radio de búsqueda. Entre ellos se encuentran personas que, especialmente al llegar a la jubilación, optan por trasladar su residencia a territorios donde el coste de la vivienda y de la vida es inferior. Además, hay ciudadanos con capacidad económica que encuentran en Baleares unos precios que dificultan determinadas operaciones. “Mucha gente invierte fuera porque aquí los precios están disparados y no puede hacerlo”, explica.
En su estadística inmobiliaria correspondiente al mes de junio, el Colegio de Notarios sitúa a Baleares como la comunidad con el precio más caro de toda España. El metro cuadrado se cotiza a 4.384 euros, por encima de los 3.864 euros de la comunidad de Madrid y de los 3.083 del País Vasco. Catalunya y Canarias comparten el cuarto puesto, con el precio del metro cuadrado en 2.516 euros.
Baleares tiene el metro cuadrado más caro de España, con 4.384 euros, frente a 1.409 de Asturias
Artieda advierte de que la capacidad económica del comprador residente ha alcanzado su límite. Hasta junio de este año, las compraventas de viviendas habían caído un 20% mientras los precios aumentaban un 16% con respecto al mismo mes del año anterior, según las estadísticas notariales. En ese éxodo de compras desde Baleares a otros territorios, Asturias se ha convertido para los residentes en las Islas en lo que supone Mallorca para los alemanes. Agrupa el 15% de los compras totales que se hicieran en otra provincia durante el primer trimestre del año, una tendencia que ha ido a más desde que acabó la pandemia.
El “boca a boca” ha contribuido a convertirla en una alternativa cada vez más conocida, según el presidente de los agentes inmobiliarios. El atractivo asturiano combina precios considerablemente inferiores con temperaturas más suaves y buenas conexiones con las islas. Sin embargo, la presión sobre el mercado inmobiliario ya se empieza a notar en esta comunidad y Artieda destaca que ya hay síntomas claros de tendencia al alza en los precios, pero, por ahora, en Asturias, el precio medio de la vivienda está en 1.409 euros el m2, según el Colegio de Notarios. Una vivienda media de 90 m2costaría allí 126.810 euros; en Baleares, 394.560.
