La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha confirmado el “histórico acuerdo” petrolero con Estados Unidos previamente anunciado por Donald Trump en su cuenta de Truth Social. La líder chavista agradece en un comunicado a Trump y al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, “su disposición en el desarrollo” de una alianza que describe en un comunicado como “un hito histórico en las relaciones bilaterales”.
Horas antes, Donald Trump había anunciado a bombo y platillo el acuerdo en sus redes sociales: “Bajo mi dirección, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en estrecha colaboración con la muy respetada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y a través de una alianza con el sector privado, han conseguido que Estados Unidos obtenga el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin coste alguno para el contribuyente estadounidense”, dice su mensaje.
“Una enorme victoria para las dos partes”, según Marco Rubio

La mandataria venezolana, al frente del Gobierno tras la captura de Nicolás Maduro por parte de EE.UU. en enero de este año, explica que el acuerdo permitirá “incrementar considerablemente la producción de petróleo con la participación de operadores privados”.
Rodríguez señaló que se contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos, con “un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo, una inversión de más de 100.000 millones de dólares y más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado”.
Marco Rubio ha calificado el acuerdo de “una enorme victoria para las dos partes” en un mensaje publicado en su cuenta en la red social X. El delfín de Trump asegura que el pacto permitirá a Washington hacerse con “reservas de crudo estables y de bajo coste en nuestro hemisferio, y rebajar los precios de la gasolina en nuestro territorio”.
El trasfondo de este acuerdo arrancó en enero, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro, y Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta, que ha excedido con 55 jornadas los 180 días de su periodo máximo legal como presidenta interina, asumió el poder. Desde entonces, Washington ha reabierto su embajada en Caracas y mantiene conversaciones directas con el nuevo Ejecutivo.
Chevron, el segundo mayor productor estadounidense de petróleo, acordó en abril un intercambio de activos que amplía su presencia en el país, y esta semana The Wall Street Journal informó de que la compañía está cerca de sumar dos nuevos campos de crudo pesado a sus operaciones, mientras Halliburton negocia llevar equipos a los productores venezolanos.
Venezuela estudia abandonar la OPEP

El anuncio se ha hecho oficial apenas unas horas después de que la agencia Bloomberg revelara que Venezuela se está planteando abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La decisión aún no es definitiva, según la información, pero el asunto ya se ha tratado directamente con funcionarios estadounidenses, en un giro que confirma el reajuste político de Caracas desde que Washington apartó del poder al dictador Nicolás Maduro y pasó a controlar la comercialización del petróleo del país, que se ha consolidado con el acuerdo anunciado en las últimas horas. El paso supondría la primera salida de uno de sus miembros fundadores.
El golpe sería también simbólico. Venezuela fue una de las cinco naciones fundadoras de la OPEP en 1960 y suele considerarse la más influyente en su creación, gracias a la labor diplomática de su entonces ministro de Minas e Hidrocarburos, Juan Pablo Pérez Alfonzo. También fue clave en la creación de la OPEP+, la alianza formada en el 2016 entre los miembros del cártel y otros grandes productores, entre ellos Rusia.
Sin embargo, la influencia de la organización se ha debilitado en los últimos años por el crecimiento de productores externos al grupo. El auge del petróleo estadounidense y el aumento de la producción de Brasil y Guyana han reducido el peso de la organización en el mercado mundial.
