La Comisión Europea está monitorizando el impacto del despliegue masivo de centros de datos de IA, una tecnología que requiere volúmenes masivos e ininterrumpidos de electricidad y agua. Así lo ha confirmado este lunes la vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera.
“La energía eléctrica es la materia prima indispensable para el funcionamiento ininterrumpido de los centros de datos. Esa demanda insaciable puede tensionar las redes y acabar trasladándose al recibo de los consumidores”, ha asegurado durante su intervención en un desayuno de trabajo organizado por Nueva Economía Forum al que han asistido una nutrida representación de cargos del Gobierno, así como una muy amplia representación empresarial, especialmente de los sectores energéticos y de telecomunicaciones del país.
A lo largo de su intervención, Ribera ha repasado los problemas más candentes de la actualidad española, aunque, como marca su actual cargo, ha evitado el análisis nacional para centrarse en la perspectiva europea.
En el caso de los centros de datos, la vicepresidenta ha explicado que ha sido la situación de estados dentro de EE.UU. lo que ha puesto a la comisión en alerta. Se ha referido a la moratoria que se ha aplicado en Virginia después de que la escalada de centros de datos disparase el recibo de la luz de los ciudadanos un 30%.
Para neutralizar estos riesgos, la Comisión Europea analiza fórmulas para exigir que cualquier nueva instalación venga acompañada de una dotación energética propia que impida trasladar impactos negativos al conjunto de la sociedad. Entre las alternativas evaluadas figura la obligación de emplear las tecnologías de mayor eficiencia energética y la integración de esquemas de autoconsumo con fuentes renovables de proximidad, en la línea de la propuesta impulsada por Solaria,patrocinador del evento de este lunes, y del marco de sostenibilidad abordado en España para condicionar los centros de datos al suministro limpio.
Junto al consumo eléctrico, la Comisión Europea considera indispensable regular el impacto sobre los recursos hídricos. Los sistemas de refrigeración de los grandes servidores requieren ingentes volúmenes de agua, por lo que Bruselas proyecta fijar estándares de sostenibilidad que protejan la disponibilidad del recurso en los entornos locales.
En el bloque dedicado a la energía, Ribera ha recordado que en momentos como el actual se pone de manifiesto la excesiva dependencia que Europa tiene de los combustibles fósiles importados. “Que son el principal problema de competitividad de las empresas europeas frente a China y EE.UU”, ha recordado. En este sentido, y en línea con las ideas que defendió en su etapa como ministra de Transición Ecológica en España, ha insistido en la necesidad de acelerar la implantación de las energías renovables y la electrificación de la economía.
La vivienda ha sido otro de los temas que ha protagonizado la intervención de Teresa Ribera. “El acceso a la vivienda asequible no es un problema puntual de España. Sino que se extiende a todos los países. Por eso desde la Comisión estamos estudiando el tema con las políticas de Austria como referencia”, ha asegurado.
La vicepresidenta ha recordado que las grandes ciudades europeas están registrando un “rápido y alarmante” trasvase hacia la vivienda temporal que dificulta el acceso a trabajadores esenciales, que llega a suponer que el 40% de la oferta de alquiler en ellas se destine a estancias de corta duración. Ante esa situación, Europa abre la puerta a que, en situaciones tasadas, las autoridades nacionales y locales puedan aplicar normas que acoten los precios. Aunque no se trata de una regulación obligatoria. “Lo que estamos es reforzando una libertad también fundamental, una libertad básica que es la libertad de movimientos, la libertad de establecimiento de los ciudadanos, ofreciendo, como digo, certidumbre jurídica tanto a los desarrolladores como a los alcaldes o a las administraciones locales, pero lo que estamos haciendo es indicar qué es lo que se puede hacer si se quiere, es decir, no hay ninguna obligación de hacerlo”, ha recordado.
