
La economía catalana creció un 0,7% en el segundo trimestre, en línea con el avance del conjunto de España y una décima más que en el inicio del ejercicio, según el dato publicado este lunes por la oficina estadística Idescat. En términos anuales, el PIB autonómico muestra un avance del 3%, tres décimas por encima de la media de España, impulsado sobre todo por el crecimiento de la demanda interna. De esta manera, se confirman los datos avanzados a finales de julio.
Por el lado de la demanda, el consumo de los hogares es lo que muestra un mayor dinamismo con un avance del 3,4%, una décima menos que el trimestre anterior. El gasto público creció un 3,2%, cuatro décimas más, mientras que la inversión se contrajo (-0,5%) al reflejar la contradicción entre el avance de la inversión en construcción (3,9%) y la caída en bienes de equipo (-3,8%).
En el terreno comercial, el balance es positivo ya que las exportaciones avanzaron un 1,9%, tres décimas más, mientras que las importaciones lo hicieron un 0,7%, por debajo del 0,9% anterior. Destaca el repunte del consumo de los extranjeros en el territorio, en un trimestre que ya refleja el inicio de la temporada estival y el mayor flujo turístico. El gasto extranjero aumentó un 10,2% interanual.
En el capítulo de la oferta, dentro del incremento anual sobresale el avance de los servicios, con un repunte del 3,8%, sobre todo por la aportación del segmento de comercio, transporte y hostelería, que incrementa su actividad un 4,6%, en máximos desde inicios del año pasado. Sobresale también el apartado de actividades inmobiliarias y profesionales (3,7%).
Todos los sectores de actividad muestran mejoras, si bien son más comedidas en el caso de la agricultura (0,3%) por la estacionalidad de las temporadas, o la industria (1,3%, una décima menos), con la farmacéutica y la fabricación de coches a la cabeza, mientras que la construcción pierde algo de brío (3,7%) desde el 5,1% previo.
