En este vídeo, el profesor Pablo Foncillas aborda una nueva tendencia al desaparecer empresas. “Bienvenidos a la nueva economía de los carroñeros: cuando una empresa se muere, ya no queda nada que no tenga comprador”, plantea. “Diez millones de dólares. Eso es lo que ha ofrecido Google por comprarle a Spirit Airlines, una aerolínea de bajo coste que quebró hace poco, todo su archivo digital: décadas de nóminas, viajes y expedientes de contratación, unos 100 millones de correos electrónicos, 80.000 cuentas de email y millones de documentos más”, repasa. ¿Por qué lo hace?

“Google dijo que usaría esos datos para mejorar sus productos y sus modelos de inteligencia artificial, y que la información personal de los clientes no estará incluida”, explica. Los extrabajadores critican que sus datos no hayan quedado protegidos, y han llevado el tema a la justicia. “Han cuidado la letra pequeña para proteger a los clientes y se han olvidado de los empleados”, denuncian.
La escalada judicial acaba enmarañando el caso, y lanza varias enseñanzas. ¿Realmente hemos avanzado tanto? La respuesta, en el vídeo.
