Eloi Planes: “Hay polarización porque no se da respuesta a los temas de fondo”

Eloi Planes (Barcelona, 1969) encara su primer congreso del Instituto de la Empresa Familiar ( IEF) como presidente con el reto de recibir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en este encuentro (del 4 al 6 de octubre en Madrid) después de ocho años de ausencia. En su primera entrevista como representante de las empresas familiares españolas, el también presidente de Fluidra se compromete a liderar un debate sobre los grandes retos de país.

Grandes consensos

Hay que abordar la IA, las infraestructuras, la inmigración, la vivienda o la educación”

¿Por qué el presidente de una multinacional que está en el Ibex decide complicarse la vida haciendo de presidente del IEF?

Uno coge esta responsabilidad en base a una reflexión sobre que representa el Instituto, la influencia que puede tener, su impacto. Las empresas familiares somos el 90% del total, ocupamos al 70% de los trabajadores y aportamos el 60% del PIB. Lo que necesita el país, si quiere progreso, si quiere que la clase media avance y que el país evolucione, es que haya más empresas líder nacionales, líder europeas o líder globales.

¿Y qué papel tiene que jugar el IEF para conseguir este obje­tivo?

El Instituto, para mí, tiene dos grandes propósitos. El primero es ayudar a las empresas en sus grandes retos, que básicamente son dos: uno, común a todas, es el crecimiento. ¿Cómo hago para que esta empresa siga creciendo? Porque yo tengo muy claro que una empresa que no crece de manera continuada es una empresa que al final no tiene futuro. Y con una empresa familiar el crecimiento es todavía más importante, porque al final el traspaso de generación a generación necesita también que la empresa crezca.

¿Y el segundo reto?

Su gobernanza y el cambio ge­neracional.

¿Cómo afecta el entorno en este doble a proceso?

Tenemos una sociedad hoy muy polarizada, extremadamente polarizada. Y creo que es porque no hemos sabido dar respuesta a los temas de fondo importantes para la sociedad. Y no creo que eso pase aquí solo, pasa en Europa y seguramente en todo el mundo.

¿A qué temas de fondo se re­fiere?

Podemos hablar de tecnología, podemos hablar de la inteligencia artificial y de su impacto, podemos hablar de infraestructuras. Teníamos un país pensado para 40 millones de personas y 50 millones de turistas. Y son 50 millones de habitantes y casi 100 millones de turistas. Podemos hablar de la inmigración o de la cultura del trabajo, podemos hablar de la vivienda o de la educación. Estos son grandes temas, transversales, que son temas de país y para los cuales se necesitan grandes consensos y una mirada ­profunda.

¿La empresa familiar paga muchos impuestos o los suficientes?

La fiscalidad es un elemento también de justicia y de construcción de país. Se necesitan los impuestos para tener una buena educación, para tener unos buenos hospitales. Pero también la fiscalidad es un elemento de competitividad. Entonces hay que asegurar eso, que los impuestos sean previsibles, que sean competitivos y justos. Y lo que es muy importante es asegurar que la fiscalidad ayuda a cuidar la empresa familiar en el sentido, sobre todo, del cambio generacional.

¿Ayuda la que hay ahora?

Cuando tú miras el total, cuando tú miras el global, hay cosas que se pueden mejorar. Hay muchas autonomías que están aprobando leyes específicas de la empresa familiar, donde ya no es tanto el tema fiscal sino todo el conjunto.

¿Qué piensa la empresa familiar sobre el debate de la inmi­gración?

Es un tema muy complejo, no se puede tocar con superficialidad. Si me lo miro como empresario, aquí se necesitan ciertas posiciones para trabajar. Se tiene que planificar, se tiene que tener una visión global de todo eso.

¿La regularización extraordinaria ayuda?

Yo creo que, al final, una regularización ayuda, una regularización bien pensada, una regularización y una política de inmigración bien pensada ayudan.

¿El IEF es un lobby?

El Instituto de la Empresa Familiar es donde las empresas familiares se juntan para asegurar que somos capaces de construir empresas mayores y más fuertes.

¿Por qué habrá tardado ocho años en volver el presidente Pedro Sánchez al congreso anual de la empresa familiar?

Eso se lo tendría que preguntar a él, no le puedo contestar. Creemos que tiene que haber un espacio donde la Administración venga y nos explique cómo ve las cosas. Por lo tanto, desde este punto de vista tienen que estar presentes tanto el Gobierno como la oposición.

¿Qué les pedirá?

Tenemos grandes temas de fondo en los que tenemos que poner una mirada larga e intentar encontrar los consensos más amplios posibles como país.

¿Y específicamente dentro del ámbito empresarial dónde hacen falta consensos?

Hay que decidir qué papel juega la industria. ¿Qué papel jugará la industria en los próximos 10 años en este país?

Conteste usted mismo.

¿Es la industria estratégica para el desarrollo del país o no lo es? No lo sé. A mí me gustaría entender que sí, pero es una pregunta que nos tenemos que responder y y también cómo lo hacemos. Por ejemplo, cómo aseguramos que haya el talento que necesitaremos para hacerlo posible u otros temas importantes como son las infraestructuras, la vivienda, las conexiones. Son temas que están todos un poco entrelazados.

¿Cree que en los últimos años se ha abandonado la industria en favor de una economía más de servicios?

En algunos momentos, por el crecimiento en turismo, el crecimiento en servicios, la competitividad exterior, quizá sí que le hemos perdido un ojo a la industria.

Hemos visto grandes empresas familiares españolas que se han vendido o han estado a punto de acabar en manos de terceros. ¿Las empresas familiares tienen un techo?

Si pienso en el éxito de Fluidra, ha sido posible porque se ha puesto siempre el proyecto empresarial por encima del proyecto familiar o del proyecto personal. Y hemos sido capaces de evolucionar la gobernanza. Nos tuvimos que fusionar con una compañía americana y hacer entrar un fondo de capital, y hemos tenido que hacer cosas, precisamente, para un proyecto que es construir al líder global en este sector.

Ahora decidirán la sede del congreso del año que viene. ¿Se podría celebrar en Estamariu, el pueblo de su padre, cofundador de Fluidra?

Ja, ja, ja. Ya me gustaría, estaría bien.

Eduardo Magallón Lecina

Barcelona, 1975. En la sección de economía desde 2001 proveniente de Cinco Días. Antes trabajé en programas de economía en TV3. Licenciado en Periodismo por la UAB, PDD por IESE y estudio Geografía e Historia (UNED).

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