Enfrentadas en algunos ámbitos, ACS e Iberdrola coinciden en el potencial de los centros de datos para la economía española, en un momento en el que el Gobierno continúa dispuesto a aprobar el real decreto que ordena la conexión a la red eléctrica de estas instalaciones priorizando las de mejor calidad.
En el encuentro Global Trends, organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España, ACS ha reclamado “rigor” en el desarrollo de los centros de datos, mientras que Iberdrola ha pedido que se evite la “sobrerregulación” y defendido la idea de que pueden servir para “acelerar” la transición ecológica.
La primera empresas es el mayor constructor en España de centros de datos y tiene experiencia en grandes proyectos de este tipo en Estados Unidos, Australia y otros países europeos, algunos de ellos para gigantes como Meta. La segunda cuenta con una de las mayores redes de distribución de electricidad y de generación renovable como la que el Gobierno quiere vincular a los operadores de centros de datos.
Son un “asunto de Estado”, dice ACS
“Dado su carácter estratégico y crítico”, los centros de datos son un asunto de Estado”, ha afirmado el consejero delegado de ACS Digital and Energy, Vicente Maraña. “Desarrollarlos con rigor y atención a todas las sensibilidades debe ser una prioridad”, ha añadido. Suponen “una oportunidad que no se debe ignorar”.
Desde ACS consideran que, aparte de infraestructuras críticas, los centros de datos también pueden suponer un “punto de vulnerabilidad” para el país. Reclaman además “rigor al insertar las infraestructuras en el territorio”.
Maraña ha explicado que las administraciones también están “haciendo bien” algunas cosas que permiten “acelerar proyectos” y ha destacado el conocimiento internacional de ACS y la importancia de “traer prácticas de otros países”. Se ha mostrado por ejemplo partidario de los modelos en los que los Estados seleccionan de antemano las regiones más aptas para los centros de datos en función de su conectividad y potencial renovable.
Iberdrola calcula que alcanzarán una demanda de hasta el 4% en el 2030
Diego Díaz Pilas, responsable de nuevas tecnologías de Iberdrola, ha asegurado que la instalación de centros de datos es un “tema a ordenar”, pero ha avisado del riesgo de “sobrerregular” que hacer que “una ventaja se convierta en un problema”. “El problema de las renovables no es la oferta, sino la demanda”, ha asegurado, por lo que la instalación de centros de datos “es un complemento necesario para que siga el círculo virtuoso”.
Iberdrola calcula que los centros de datos consumen en la actualidad cerca del 1% de la electricidad en España, mientras que en el 2030 alcanzarán una demanda de entre el 3% y el 4% del total. A nivel mundial, el coche eléctrico ya demanda tanta energía como estas instalaciones. Recuerda que el 85% de la red de distribución se encuentra saturada.
Las empresas del sector, a través de SpainDC, han cargado contra el borrador de real decreto que prepara el Gobierno y aseguran que, de salir en los términos actuales, tiene efectos retroactivos y discriminatorios que serán recurridos ante los tribunales.
“Tenemos que tener cuidad de no sobrerregular”, afirman desde Amazon
En el encuentro también ha participado el director de políticas públicas en España de Amazon Web Services, David Blázquez. “Estamos de acuerdo en que hay que establecer objetivos de eficiencia y sostenibilidad”, pero “el quid de la cuestión es cómo se establecen”. “Tenemos que tener cuidado de no sobrerregular lo que no es un problema porque la competitividad de nuestra energía y nuestras empresas puede verse afectada”, ha afirmado. Existe el riesgo de que “sectores que tienen la capacidad de invertir en distintas geografías se vayan a otras geografías”, ha añadido.
El Gobierno calcula que el número de permisos de conexión equivale a cerca de 12.000 megavatios (MW) y que España está en condiciones de seleccionar los mejores proyectos. Esta cifra difiere de la que manejan las empresas, que hablan de 3.000 MW. El decreto obliga además a aportar una potencia de generación renovable equivalente a la de demanda y a que el 80% del consumo de la instalación proceda, hora a hora, de tecnologías verdes.
