España sopesa aprovechar la flexibilidad de Bruselas para el gasto energético

España sopesa aprovechar la flexibilidad que permiten las reglas fiscales europeas para el gasto público destinado a las medidas energéticas y no se cierra la puerta a usar la cláusula de escape, tal y como hizo al activar el mayor margen presupuestario para el gasto en defensa. Así lo ha dicho este jueves el ministro de Economía, Comercio y Empresa y vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, en su llegada a la reunión de ministros del Eurogrupo que se celebra en Luxemburgo.

“Tenemos gastos elegibles en este ámbito, analizaremos en qué medida y, por supuesto, en caso de que lo consideremos necesario, utilizaremos estos márgenes de flexibilidad que nos permiten las reglas”, ha indicado el ministro, después de que, a principios de verano, la Comisión atendiese a las peticiones de países como España y, especialmente, Italia, y accediese a dar un mayor espacio fiscal a los Estados miembros para afrontar las consecuencias de la crisis energética de Irán.

Italia y Grecia piden ampliar todavía más este margen, y Cuerpo no lo ve con malos ojos

En un movimiento que imitaba la cláusula de escape permitida para aumentar el gasto en defensa, Bruselas avaló en julio que los países que lo soliciten puedan destinar hasta un 0,6% de su PIB entre 2026 y 2028 a medidas de corte energético sin que computen en el régimen presupuestario de la UE. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, insistió particularmente al escribir directamente a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para pedirle formalmente que los gastos debido a la crisis energética fueran excluidos del Pacto de Estabilidad, como ocurría con los defensivos. “Si consideramos correctamente la defensa una prioridad, si la UE es lo suficientemente estratégica como para justificar la activación de la cláusula de escape nacional, entonces debemos tener el coraje político para reconocer que la seguridad energética ahora es una prioridad estratégica europea”, consideró entonces la líder italiana.

Sin embargo, para Italia y también para Grecia, la flexibilidad otorgada por Bruselas no es suficiente y todavía piden ir más allá y ampliar estos márgenes ante el duro impacto en sus cuentas del encarecimiento de la energía, algo que el ministro español tampoco ve con malos ojos. Cuerpo se abre a considerarlo, aunque primero pide conocer exactamente de qué se trata y ser consciente de que se trata de una herramienta que nace ante la “circunstancia excepcional” que vive Europa para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Irán, “que ya lleva más de siete meses afectando al día a día de los ciudadanos en nuestro continente”, y también que se lleve a cabo dentro de un “marco” que tenga en cuenta la “sostenibilidad” financiera.

Fuentes comunitarias ya han dejado claro que es muy complicado ampliar los márgenes como piden Italia y Grecia sin perder credibilidad en los mercados. “¿Hasta qué punto queremos modificar nuestro marco fiscal en respuesta a cada perturbación que se nos presente? ¿Cuánto, cuánto, cuánto tiempo podrá mantener su credibilidad el marco si resulta ser flexible en, en, en todos y cada uno de los casos prácticos?”, indicaron estas fuentes.

Con el repunte de los precios de la energía, el asunto fue uno de los principales temas encima de la mesa de la reunión de ministros del Eurogrupo. El vicepresidente español aprovechó para destacar que los fundamentos “fuertes y robustos” de la economía española en materia de crecimiento y responsabilidad presupuestaria “están suponiendo un escudo particularmente importante en estas semanas de ciertas turbulencias en los mercados” financieros, también ante la delicada situación en Francia, que lleva semanas viendo aumentar los rendimientos de su deuda soberana. “Estos son mensajes de mucha fortaleza para los mercados que se están traduciendo en que la evolución de la prima de riesgo está contenida para España. Estamos evolucionando en las últimas semanas en línea con los países de referencia, como Alemania. Y además, (existe) una percepción positiva también por parte, no solo de inversores, sino de agencias de rating”, indicó Cuerpo.

Anna Buj Cussó

Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).

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