
Colaboradores de Roman Abramovich, incluidos empleados de Deloitte, la mayor firma de contabilidad del mundo (según sus ingresos), ayudaron a falsificar documentos para ocultar la riqueza del multimillonario y oligarca ruso y así evadir impuestos, según han revelado este lunes BBC y The Guardian.
Según la filtración analizada por los medios británicos, dichos colaboradores falsificaron documentación que detallaba el vasto imperio empresarial offshore del oligarca y antiguo propietario del club de fútbol inglés Chelsea, lo que permitió a sus empresas eludir impuestos y ocultar activos.
Debido a estados financieros validados por Deloitte en Chipre, activos como superyates, mansiones y aviones privados (valorados en 672 millones de dólares, unos 600 millones de euros) desaparecieron de las cuentas de las empresas de Abramovich.
“El nuevo análisis de los registros corporativos filtrados revela lo que parece haber sido una estrategia prolongada y cuidadosamente orquestada para antedatar documentos”, revela The Guardian. Según indica este periódico, Eugene Tenenbaum, el colaborador más cercano del magnate ruso, parece haber estado implicado en la falsificación de fechas y también podría haber presentado pruebas falsas ante el Tribunal Superior del Reino Unido durante un litigio.
Estos hallazgos se basan en la filtración conocida como Cyprus Confidential, que comprende más de 500.000 documentos, la cual fue entregada inicialmente al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y analizada por organizaciones como The Guardian, la BBC o el Bureau of Investigative Journalism.
El rastro digital documenta la reorganización de miles de millones de libras que el antiguo propietario del Chelsea FC obtuvo mediante la adquisición de yacimientos petrolíferos en Siberia en medio de la caótica era de las privatizaciones durante la desintegración de la Unión Soviética. Más tarde vendió sus acciones a Gazprom, con cuyo dinero compró mansiones, superyates y el club de fútbol inglés. Tras residir varios años en Reino Unido, el oligarca vive actualmente en Turquía debido a las sanciones impuestas por la UE y el Reino Unido por la guerra de Ucrania.
Entre los años 1999 y 2013, un grupo de asesores y contables encargados de transferir fondos entre jurisdicciones extraterritoriales emplearon tácticas que, según los expertos consultados por los medios británicos, podrían constituir fraude y evasión fiscal. Al parecer, esto implicaba antedatar documentos para crear un registro documental que demostrara que los acuerdos y las transacciones se habían realizado años antes.
Tanto los abogados de Abramovich como Tenenbaum negaron a los medios mencionados cualquier irregularidad y afirmaron que todo ello se basó en el asesoramiento de Deloitte Chipre, entre otros asesores. Deloitte Chipre, por su parte, afirmó que actúa en cumplimiento de la ley.
