Las renovables dejan el precio de la luz en España por debajo de la media de la UE

La escalada de precios de la energía desde el estallido de la guerra con Irán el pasado mes de febrero ha impactado directamente en las facturas de la luz de españoles y europeos. La subida de los precios del petróleo, ante las dificultades de atravesar el estratégico estrecho de Ormuz ha contagiado al gas y este a la electricidad. Sin embargo, el impacto en el precio de la luz es menor en el caso de España, que queda por debajo de la media de la Unión Europea.

La tensión está lejos de haber terminado. El miércoles, el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, auguraba que la subida de precios continuará en lo que queda de año y a lo largo del 2027, y que los clientes españoles del mercado libre, que hasta ahora estaban blindados ante estas subidas, lo notarán a medida que actualicen sus contratos anuales.

Las casas con menor uso de la electricidad continúan pagando por encima de la media europea

La geopolítica hace inevitable la subida del recibo eléctrico, pero por el momento, la apuesta por las renovables que ha hecho España ha permitido que su efecto sea, al menos, menor que el que sufren en la mayoría de vecinos.

Según los últimos datos de la Oficina de Estadísticas Europea, Eurostat, sobre los precios de la electricidad actualizados al primer semestre del 2026, España se sitúa como el decimosegundo país con precios más caros. Por delante, Irlanda lidera el ranking, y en los primeros puestos aparecen países como Alemania, Italia o Polonia, entre otros. Francia es el único de los países de tamaño similar al español en el que los precios son ligeramente más bajos que en España, y ocupa el puesto número 13 del ranking europeo. Portugal es el que más se desmarca de España, ya que ocupa el número 18.

El análisis de la última edición de las estadísticas europeas constata que los hogares españoles pagaron una media de 0,2509 euros por kilovatios hora (kWh) en el primer semestre del 2026, frente a 0,2832 euros kWh de media en la UE. Esto representa para un hogar con un consumo de 3.750 kWh, 121 euros menos al año que la media de sus vecinos europeos.

La diferencia también se mantiene si se compara con el último semestre del 2025, antes del estallido de la guerra cuando los precios de gas estaban por debajo de los 40 euros el MWh, frente a los más de 50 euros que llegó a superar en el mismo periodo del 2026.

Esa mejor evolución de España frente a Europa, que acumula ya siete semestres seguidos por debajo de la media de la UE, va ligada al incremento del peso de las renovables en el mix energético del país, que ha sido incluso capaz de atenuar las diferencias desde que, tras el apagón del 2025, REE comenzó a aplicar la llamada operación reforzada, que implica mayor presencia de los ciclos combinados de gas en el mix final del sistema. Un coste que las patronales energéticas cuantifican en 22,4 euros el MWh, pero que Red Eléctrica reduce a dos céntimos al día en la factura del precio regulado.

En comparativa histórica, España ha pasado de ser el cuarto precio doméstico más caro de la Unión Europea en el primer semestre del 2018 a, como hemos citado, el decimosegundo en el primer semestre del 2026. En ese periodo, el precio medio escaló un 5,3%, frente a un incremento medio en el conjunto de los 27 países europeos del 34,7%.

En España los precios de la luz en los hogares tocaron su máximo histórico en el segundo semestre del 2022, mientras que en la media de la UE el pico se registró en el primer semestre del 2024. Desde ese máximo la factura doméstica final de la luz en España ha caído un 25,1%, mientras que la caída media en la UE retrocede un 2,9%.

Eso sí, no todos los consumidores disfrutan de este diferencial frente a la Unión Europea. Los datos de Eurostat reflejan que durante el primer semestre del 2026, aquellos hogares más desfavorecidos cuyo consumo eléctrico es inferior a los 1.000 kWh, pagan un 13,4% más que la media de la UE. Un dato que se eleva al 26,5% si la comparativa se ajusta a la paridad de poder de compra. Mientras, los hogares que más gastan, por encima de los 15.000 kWh, un grupo muy excepcional, pagan un 18,1% menos, un 9,4% menos si se ajusta a la paridad de compra

En general, un hogar de con­sumo medio entre los 2.500 y los 4.999 kWh paga un 11,4% menos que la media europea. El dato cae sustancialmente a un raspado 1,4% menos si se ajusta al poder de compra real de los hogares españoles­.

Pilar Blázquez Correas

Licenciada en Periodismo. Master en Información Económica. Ha trabajado como directora en Capital y BolsaCinco. Redactora en Público, El País, El Economista. Jefa de Comunicación en Airef. En La Vanguardia desde 2018

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