
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha presentado este jueves su dimisión y dejará el cargo el 7 de febrero, ocho meses antes de que caduque su mandato y tras siete años al mando, ha informado el BCE en un comunicado. Desde hace meses se rumorea con su salida al Foro Económico Mundial, organizador del Foro de Davos, o para tener un rol en las futuras presidenciales francesas, en abril y mayo, si bien no se ha especificado el destino de la banquera francesa.
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión de política monetaria este jueves, la francesa ha desvelado cuáles son sus motivaciones. “Quiero tener libertad de expresión, libertad de opinión y libertad para intervenir en asuntos que no son de política monetaria”, declaró. “(En el BCE) tenemos una obligación de neutralidad” y “no creo que pueda sentirme a gusto con esa neutralidad”, añadió. “Me interesa la verdad, y veo que la verdad se ve muy a menudo dañada y contradicha por tergiversaciones”, afirmó. “Hay cosas que puedo decir. Que la gente las escuche o no es otra historia, pero siento que debería decir esas cosas, y no puedo hacerlo desde mi posición actual”.
Lagarde no ha especificado si plantea un regreso a la política francesa, pero todo indica que aportará su punto de vista sobre el debate que está viviendo su país natal, donde se celebrarán comicios presidenciales el próximo mes de mayo.
Sobre su sucesión, reveló que “hay muchos candidatos, mejores que yo. El Banco Central Europeo es una roca y la institución se mantendrá en el marco de la continuidad”.
Hoy mismo se ha activado la maquinaria para buscarle un sucesor. Entre las posibilidades, resuena con fuerza el español Pablo Hernández de Cos. Fuentes conocedoras del proceso apuntan a que para finales de noviembre o inicios de diciembre podría conocerse a su sucesor, con la reunión del 17-18 de diciembre del Consejo Europeo, encargado último del nombramiento, como referencia.
En un mensaje en X, Lagarde, de 70 años, ha señalado que “ha sido un gran orgullo y privilegio servir a esta institución”, agradeciendo el apoyo de los que la han ayudado en “la misión de la estabilidad de precios y financiera”. “Dejo esta institución con una sensación de trabajo bien hecho y de que el BCE está preparado para el futuro”, ha añadido.
En el cargo desde noviembre del 2019, Lagarde ha comunicado hoy su decisión al Consejo de Gobierno del BCE y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, responsable de nominar a un relevo. Costa ha anunciado que activa el proceso, que implica a varias instituciones europeas, este mismo jueves y que “se procederá sin retraso”. El portugués ha reseñado la “gestión estable y decidida, ayudando a salvaguardar la estabilidad y la resiliencia de la eurozona” de Lagarde.
Hernández de Cos y Knot, entre los favoritos para reemplazar a la francesa
Como sucesor en el puesto de máxima responsabilidad en la entidad suena con fuerza el español Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España, actual presidente del Banco Internacional de Pagos (BIS) y favorito en las encuestas entre los economistas. Además de Hernández de Cos, otro de los que suenan es el neerlandés Klaas Knot, exgobernador de la entidad central de su país.
En la decisión entrarán en juego el equilibrio de poderes entre los países de la eurozona en las distintas instituciones europeas. A las puertas de unas elecciones en España, Hernández de Cos ha recibido el respaldo tanto del actual Ejecutivo español como del PP, principal partido de la oposición.
”La decisión sobre el momento de su salida parece responder, al menos en parte, a motivos políticos. Su marcha anticipada permitiría elegir a su sucesor antes de las elecciones presidenciales francesas de primavera, en las que, según las encuestas, podría imponerse la derecha. De este modo, Emmanuel Macron y Friedrich Merz conservarían el control sobre el proceso de designación”, plantea Matthew Ryan, responsable de Estrategia de Mercados de Ebury, que menciona que el paso al costado llega en un momento de tensión en la inflación y la deuda.
El mandato de Lagarde estaba previsto que se prolongara hasta finales de octubre de 2027, pero los rumores sobre una salida anticipada llevaban meses intensificándose, y se ha barajado el Foro Económico Mundial como posible destino. Lagarde ha negado la salida temprana en diversas ocasiones, hasta hoy. “El Consejo de Gobierno (del BCE) ha agradecido cálidamente a la presidenta Lagarde y le ha dedicado una larga ovación de pie”, se destaca en un corto comunicado del BCE.
Lagarde ha tenido que lidiar en sus casi siete años de mandato con la crisis derivada de la covid y con la escalada de precios tras la invasión rusa de Ucrania, no sin deslices en el ataque a la subida de las primas de riesgo o en la respuesta a la subida de la inflación. Este 2026 estaba representando otro desafío, en una etapa de inflación al alza por el encarecimiento de la energía con la guerra de Irán.
Además del hueco de Lagarde, el próximo año también quedan vacantes dos puestos más en el comité ejecutivo del BCE, el de la alemana Isabel Schnabel, que se va en enero al FMI; y el del economista jefe, hoy ocupado por el irlandés Philip Lane, en mayo. Las autoridades europeas podrían tratar todos los cambios a la vez.
El proceso para dar con un sucesor
Los engranajes para encontrar un sucesor ya están en marcha. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha señalado que desde hoy se ponen a trabajar en ello. Según explica el BCE, el proceso cuenta de seis pasos. Primero, los países miembros proponen nombres, que luego son debatidos por el Eurogrupo y llegan a un acuerdo para un candidato. En una tercera etapa, el Consejo Europeo adopta una recomendación sobre el candidato, y luego lo consulta con el Parlamento Europeo y el Consejo de Gobierno del BCE. El quinto paso es que el Parlamento y el Consejo del BCE emitan una opinión y finalmente el Consejo de Europa vuelve a tener la pelota en su tejado y toma la decisión final. El elegido debe contar con el respaldo de al menos 16 países de los 21 de la zona euro, que deben suponer al menos el 65% de la población del club. El cargo se ocupa por un periodo de ocho años no prorrogables.
