Christine Lagarde ha publicado un video en las redes en el que aparece con algún bendaje en la cara a causa de una intervención quirúrgica, como si fuera una guerrera que saliera de una batalla, en su caso contra la inflación. La francesa sale con heridas, pero con la batalla de momento casi ganada, aunque la guerra no ha terminado aún.
El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido hoy jueves dejar los tipos de interés de facilidad de depósito en el 2,5% sin variación, pese a que la tasa de inflación anual en la eurozona se situó en el 3,8% en septiembre de 2026 (la más alta en tres años), lo que supuso un repunte de seis décimas respecto al 3,2% registrado en agosto. Este ascenso, no obstante, no ha sido suficiente para que el BCE decidiera poner en marcha una política restrictiva. Con toda probabilidad, tocará subir tipos antes de final de año. Y, será el rompecabezas del sucesor de Christine Lagarde, que ha anunciado hoy que dejará su cargo en la institución.
En el comunicado, destaca una referencia indirecta a la inestabilidad de Francia
En su comunicado, el BCE parece preocupado por el impacto de los costes energéticos. ” Aunque los efectos de la perturbación energética aún no se han materializado plenamente, la inflación subyacente se ha mantenido en general estable hasta ahora y los salarios no muestran una respuesta sustantiva en esta fase. El mayor alcance y duración de la perturbación energética, así como las implicaciones para los efectos indirectos y de segunda vuelta, probablemente impulsarán la inflación y frenarán el crecimiento”.
El mercado está descontando subidas de tipos de alrededor de 70 puntos básicos en las próximas reuniones . Además, las perspectivas de inflación para 2027 y 2028 serán más altas de lo que se esperaba hace unos meses ¿Por qué entonces el BCE no ha decidido actuar? “Aunque actualmente estamos observando una mayor inflación, todavía no hay indicios de que se esté incorporando de forma duradera”, comentan desde la gestora PIMCO. “Ante las crisis energéticas, la estrategia del BCE no consiste en reaccionar a los precios de la energía, sino que reaccionará ante el riesgo de que el aumento de dichos precios se incorpore a la inflación.”
Y luego está el efecto de la dimisión de la presidenta. Según comentaba Lale Akoner, la estratega de Mercados Globales en etoro, “la salida de Lagarde es inoportuna, añade incertidumbre en un momento de inflación persistente y con los bonos franceses bajo presión”.
En lo que se refiere a Francia, en el comunicado hay una referencia que en este contexto adquiere un significado especial. La de que si fuera necesario, el BCE estaría dispuesto a actuar. “Además, el Instrumento para la Protección de la Transmisión está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro, lo que permite al Consejo de Gobierno cumplir con mayor efectividad su mandato de estabilidad de precios”.
Habrá que ver si esta alusión será suficiente para calmar a los mercados. Pero a partir de ahora, Francia no podrá contar con la ayuda de una francesa en el BCE.
