Puig pone el pie en el acelerador

La exquisita belleza del claustro del Museo del Prado fue el escenario escogido por la compañía española que más sabe de fragancias y belleza para presentar su ambicioso plan estratégico con el horizonte puesto en el 2032. Puig, la firma familiar con sede en Barcelona famosa por sus fragancias, se ha convertido en uno de los líderes mundiales en ese sector y en el de la belleza prémium, y pisa ahora el acelerador para avanzar en ambas categorías y situarse en los primeros puestos. El objetivo es crecer un 60% en seis años hasta alcanzar los 8.000 millones de euros en ventas y mejorar la rentabilidad para situar el ebitda en el 22,5%.

La compañía de fragancias y belleza prémium presenta un ambicioso plan estratégico a seis años

Otra reina de la belleza, Palermo, acogía en marzo de este año la convención en la que Marc Puig escenificaba su salida de la dirección de la compañía para pasar el testigo a José Manuel Albesa, el nuevo consejero delegado, cuando saltó la noticia. Una filtración sacaba a la luz las discretas conversaciones en marcha entre Puig y la norteamericana Estée Lauder para una posible fusión que daría lugar a un gigante del sector capaz de disputar el liderazgo absoluto de L’Oréal. La idea no prosperó y finalmente en mayo ambas compañías anunciaron que ponían fin a las conversaciones, pero durante esos dos meses acapararon titulares y la atención mundial. Aunque llevaron con incomodidad esos meses de exposición pública, los responsables de la empresa española admitían esta semana que ha propulsado su popularidad como grupo, especialmente en Estados Unidos, su primer mercado pero donde el éxito de sus marcas no venía acompañado hasta ahora del reconocimiento del nombre Puig como compañía.

En el Museo del Prado

Marc Puig presidió el primer Capital Markets Day de la compañía desde su salida a bolsa, con el objetivo declarado de crecer hasta los 8.000 millones

Poco después de la ruptura de las negociaciones con Estée Lauder, el presidente ejecutivo de Puig, Marc Puig, descartaba nuevas operaciones de este tipo y subrayaba que la compañía “no está en venta”. Lo volvió a repetir este miércoles en Madrid en el primer Capital Markets Day que celebra el grupo desde su salida a bolsa en mayo del 2024. Ante el más de un centenar de analistas presentes en el encuentro, aseguró que la compañía se centrará en el crecimiento orgánico, con el compromiso de crecer por encima del mercado (que se prevé aumente alrededor de un 4-5% hasta el 2030), aunque complementándolo con “adquisiciones selectivas que aporten marcas diferenciales, nuevas capacidades o presencia en categorías y mercados atractivos”.

Hace sólo unas semanas, Puig anunció una de esas operaciones selectivas con la adquisición del 50% que todavía no controlaba en Isdin, una sociedad conjunta creada hace 40 años con la familia Esteve. La operación, por un montante de 1.200 millones y pendiente todavía del pronunciamiento de las autoridades de competencia, permitirá al grupo tener una mayor presencia en dermocosmética, uno de los segmentos que experimenta un mayor crecimiento a nivel global y que se ha identificado como palanca para la expansión de la compañía. En esta misma línea, Puig ha anunciado una inversión minoritaria en Krème, una empresa francesa que apuesta por el cuidado de la piel a través de probióticos.

El presidente ejecutivo de Puig, Marc Puig, en el Capital Markets Day 
El presidente ejecutivo de Puig, Marc Puig, en el Capital Markets Day LV

Vision 2032

Quiere reforzar la venta online y su presencia en Tik Tok, donde las fragancias triunfan entre la generación Z

En base a su nuevo plan estratégico Vision 2032, Puig aspira a situarse entre las cuatro primeras compañías mundiales de belleza prémium, ránking en el que ahora ocupa la quinta o sexta posición, por detrás de L’Oréal, Estée Lauder, LVMH y Coty. Quiere también escalar a la segunda posición en el sector de fragancias, donde ahora se sitúa en el cuarto puesto, por detrás de L’Oréal, LVMH y Coty. La estrategia para llegar a esos objetivos e incrementar su facturación un 60% hasta los 8.000 millones de euros pasa por potenciar la dermocosmética y fortalecer sus marcas más destacadas: Carolina Herrera, Rabanne y Jean Paul Gaultier en el segmento de fragancias de prestigio; Byredo y Penhaligon’s en el de fragancias nicho; y Charlotte Tilbury en el de maquillaje y cosmética. Asimismo, prevé reforzar la venta online, que ahora representa el 27% del negocio, e incrementar su presencia en redes sociales como Tik Tok. Asia-Pacífico se identifica también como un área de gran crecimiento en la que se pondrá el foco.

José Manuel Albesa subrayó el potencial de crecimiento mundial de la marca Charlotte Tilbury y del universo de las fragancias, que se ha convertido en una nueva tendencia para la generación Z, especialmente en Tik Tok, donde proliferan los expertos que recomiendan marcas. Al mismo tiempo, explicó, los seniors mantienen ahora su interés por las fragancias hasta una edad mucho más avanzada.

Elisenda Vallejo Cortinas

Redactora jefa de la sección de Economía de La Vanguardia

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