La crisis provocada por el conflicto en Oriente Medio, con numerosas aerolíneas afectadas por la menor demanda de Asia y el encarecimiento del fuel, no ha pasado factura a Aena. El gestor aeroportuario gana más, ingresa más y aumenta pasajeros a pesar de un contexto mundial de alta tensión.
El aumento de pasajeros, que buscan en España un destino seguro, y el tirón del negocio comercial han dado un nuevo impulso a sus cuentas. El gestor aeroportuario ganó 1.774,7 millones de euros entre enero y septiembre, un 12,4% más que en el mismo periodo del año pasado. Los ingresos crecieron un 10,4%, hasta los 5.283,9 millones, con avances en todas las áreas de actividad y una mayor aportación del negocio internacional, tal y como comunicó esta mañana a la CNMV. La compañía presidida por Maurici Lucena tenía previsto celebrar una conferencia con analistas para evaluar los resultados, pero canceló el acto a causa del accidente de tren de Toledo.
En total, los aeropuertos del grupo recibieron 309,9 millones de viajeros, lo que supone un incremento del 4,1%. La red española concentró 257,2 millones, con el mismo ritmo de crecimiento. En el exterior, Londres-Luton destacó con un repunte del 6,2%, hasta los 14,3 millones de pasajeros, mientras que las dos redes de Brasil sumaron 34,8 millones. Leeds Bradford registró otros 3,7 millones, un 2,9% más.
El tráfico alimentó el negocio aeronáutico, cuyos ingresos aumentaron un 8,8%, hasta los 2.781,3 millones. Pero el empuje también llegó de las tiendas, los restaurantes y los servicios que utilizan los viajeros antes de embarcar. La facturación comercial alcanzó los 1.574,1 millones, un 7,4% más, apoyada en la renovación de espacios, la incorporación de marcas y la demanda de aparcamientos y servicios VIP.
Las ventas comerciales crecieron un 6%, por encima del tráfico, y un 2% por pasajero. En cuanto al los ingresos del negocio comercial por viajero, que recogen las rentas que percibe Aena, subieron un 4,8%, hasta los 5,97 euros. La actividad inmobiliaria aportó otros 109,7 millones, un 11,7% más.
Esta expansión tuvo también su reflejo en los costes. Los gastos de explotación aumentaron un 11,7%, hasta los 2.829 millones, por encima de los ingresos. El resultado bruto de explotación (ebitda) avanzó un 6,8%, hasta los 3.077,9 millones, aunque su margen bajó del 60,2% al 58,3%. La comparación está condicionada por las indemnizaciones del seguro del aparcamiento de Luton contabilizadas en 2025. Sin ese efecto, el ebitda habría crecido un 8,4%.
Por lo que se refiere al negocio internacional elevó sus ingresos un 23,4%, hasta los 808,8 millones. Una parte corresponde a los servicios de construcción de las concesiones brasileñas: sin ellos, la cifra se situó en 628,9 millones, un 18,5% más. En mayo, Aena completó la compra del 51% de Augusta, propietaria del aeropuerto de Leeds Bradford y de un 49% del de Newcastle, por 343,5 millones de euros.
El grupo destinó 790 millones al pago de inversiones, de los que 518,7 millones correspondieron a España, y generó 2.811,3 millones de efectivo con su actividad, un 11,3% más. La deuda financiera neta equivalía a 1,47 veces el ebitda.
Además, repartió 1.635 millones en dividendos con cargo al beneficio de 2025. Aena cerró septiembre con 4.276,4 millones de euros entre caja y facilidades de crédito disponibles. El mercado reaccionó con frialdad a los resultados y la acción de Aena cayó un -0,89% en la jornada de hoy. La compañía se ha revalorizado más de un 10% en lo que va de año.
Las cuentas llegan con el marco regulatorio de 2027-2031 aprobado. El DORA III contempla 9.991 millones de inversión regulada y prevé que la red española alcance los 363 millones de pasajeros en 2031, con una variación anual del ingreso máximo por viajero del 0,33% respecto a 2026.
