Las cartas están ya encima de la mesa. España y Holanda han oficializado este viernes las candidaturas de Pablo Hernández de Cos y de Klaas Knot para suceder a Christine Lagarde en la presidencia del Banco Central Europeo (BCE). El Eurogrupo ha confirmado que no hay otros competidores para el puesto y todo quedará entre el exgobernador del Banco de España y actual presidente del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y el antiguo responsable del banco central de Países Bajos, dos opciones con un sólido prestigio internacional y experiencia al frente de importantes instituciones globales, pero con perfiles radicalmente distintos. Si el español se ha caracterizado por defender una política monetaria expansiva, el halcón neerlandés todo lo contrario, aunque en los últimos años moderó su postura.
Una última encuesta entre economistas preguntados por Bloomberg señala a De Cos como el ligero favorito en esta carrera, lo que podría llevar a España a liderar la institución por primera vez. Doce de los expertos apuestan por el candidato español, mientras nueve se decantan por Knot. Hay buenas sensaciones en Madrid. Fuentes españolas cercanas a las negociaciones destacan su buena reputación en los mercados y entre sus colegas banqueros centrales, y también creen que juega a su favor que España todavía no haya tenido ningún presidente del BCE, mientras el banquero neerlandés Wim Duisenberg fue su primer presidente entre el 1998 y el 2003.
Al aspirante español le puede beneficiar que el vicepresidente, el croata Vujčić, sea un halcón moderado
“Es un candidato excepcional, con un reconocido prestigio internacional y una trayectoria que demuestra liderazgo, independencia y capacidad de diálogo. Estoy convencido de que aportaría al BCE la misma mano firme que mostró al frente del Banco de España, donde impulsó una mayor transparencia y un acercamiento a la ciudadanía”, ha señalado el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en su carta remitida al presidente del Eurogrupo, Kiriakos Pierrakakis, en el día en el que vencía el plazo para presentar a los apirantes ante el órgano integrado por los ministros de Economía y Hacienda de los países que usan el euro.
Una de las claves es si el acuerdo cubre más nombres en la cúpula que el del presidente. El Eurogrupo se ha abierto a negociar a la vez el relevo de la alemana Isabel Schnabel en el Comité Ejecutivo del BCE –se marcha al Fondo Monetario Internacional– y del economista jefe, el irlandés Philip Lane, cuyo cargo expira en mayo. “Puede resultar útil tratar estas tres vacantes como un paquete, para facilitar el acuerdo a nivel de los líderes”, apunta una fuente europea. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha dicho que, de “ser necesario”, llegarán a una “solución muy rápida”. La unidad entre Francia y Alemania es fundamental en esta partida de póker que comenzará el lunes en la reunión de ministros de Finanzas de la Eurozona.
Pese a que el currículum y la reputación entre los economistas se tienen en cuenta, en esta competición hay otros ingredientes en la balanza. Uno de ellos son los equilibrios geográficos y de visión financiera. A De Cos le puede beneficiar el hecho de que el croata Boris Vujčić asumiera el cargo de vicepresidente en junio, sucediendo a Luis de Guindos tras finalizar su mandato. Vujčić es conocido por ser un halcón moderado en política monetaria, es decir, defensor de mantener la inflación baja con unos tipos de interés más elevados.
En cambio, fuentes diplomáticas favorables a Knot defienden que es un buen candidato “sobre todo teniendo en cuenta la situación actual de los mercados de bonos y la subida de los tipos de interés”. “Su capacidad para crear consenso y su amplia experiencia en la gestión de crisis lo convierten en el líder idóneo para afrontar los retos que se avecinan”, ha declarado el premier holandés, Rob Jetten.
Los líderes negociarán el asunto en una cumbre extraordinaria de la que Sánchez podría ausentarse por la campaña electoral
Otro motivo de peso es el consenso político, y en esto De Cos ha generado un extraño acuerdo entre el Gobierno de Pedro Sánchez y la oposición de Alberto Núñez Feijóo, que también apoya su candidatura. Pero también cuentan mucho las habilidades negociadoras de las capitales. Aunque el procedimiento formal establece que el Consejo Europeo realiza el nombramiento tras consultar al BCE y al Parlamento Europeo, en la práctica la elección requiere un acuerdo político directo entre los jefes de Estado y de Gobierno.
El asunto se abordará en la cumbre extraordinaria de líderes de finales de noviembre en Bruselas, donde el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quiere reservar un espacio para un encuentro inicialmente previsto para negociar el futuro presupuesto comunitario. Sin embargo, no está claro que Sánchez vaya a participar por la coincidencia con el cierre de la campaña electoral española. El presidente socialista ya se ausentará de la cumbre informal de la semana que viene en Irlanda. La expectativa en Bruselas es elegir al sucesor de Lagarde en la reunión de jefes gubernamentales previa al parón navideño, una cumbre complicada para el continente porque es para cuando también debería cerrarse, en principio, un acuerdo para el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) entre los años 2028 y 2034.
