
José Luis Ábalos, entonces ministro de Fomento, se apresuró a comprar mascarillas solo unos días después de que el Gobierno declarase el Estado de alarma, el 12 de marzo de 2020, por la pandemia de la covid. Ábalos ordenó á su equipo que lo preparase todo para adquirir un buen paquete de mascarillas a través de Puertos del Estado el día 19 de marzo. Lo hizo mediante un procedimiento de urgencia que estuvo listo al día siguiente, el 20 de marzo, según ha testificado esta tarde Jesús Manuel Gómez, que fue subsecretario en el Ministerio entre los años 2018 y 2024.
Gómez ha explicado que Ábalos le ordenó que preparara la documentación para la compra el 19 de marzo. El subsecretario y se equipo calcularon que para el sector del transporte se necesitaban cuatro millones de mascarillas que durarían 15 días u ocho millones, que servirían para cubrir las necesidades de los transportistas durante un mes. Gómez redactó una orden ministerial para comprar cuatro millones de tapabocas. “Koldo García [que era asesor de Ábalos] vino a mi despacho y me dijo que el contrato ya había sido adjudicado a Soluciones de Gestión”, la empresa de la trama investigada en esta causa.
Gómez ha restado importancia a lo insólito de que incluso antes de redactarse el contrato ya hubiese un adjudicatario, “porque se trataba de un proceso de urgencia que estaba permitido en el marco legislativo del Estado de alarma”. Gómez llevó el contrato a Ábalos, quien le pidió que lo cambiara y que “comprase ocho millones en lugar de cuatro, porque Soluciones de Gestión suministraría ocho millones o nada”. Y así se hizo. Poco después, el ministro decidió hacer una nueva compra “pero en esta ocasión a través de Adif”.
El subsecretario acató de nuevo las órdenes del ministro y redactó la documentación para la adquisición de otros cinco millones de mascarillas, que también se adjudicaron a Soluciones de Gestión, una empresa que según los investigadores habría ingresado 53 millones de euros gracias a la venta de material sanitario durante la pandemia. Gómez ha explicado que cuando se publicaron las órdenes ministeriales “otras empresas presentaron sus ofertas”, pero ya era demasiado tarde porque la compañía de la trama se había adjudicado los contratos antes incluso de que fueran redactados.


