Vandalismo y cargas policiales en París

Incluso en pleno partido de la final de la Champions en Budapest ha empezado ya a haber escaramuzas en París entre las fuerzas antidisturbios y grupos de fans -o simples alborotadores- en los Campos Elíseos y en las inmediaciones del Parque de los Príncipes, el estadio donde normalmente juega el PSG. Los choques fueron a más con el paso de las horas y se extendieron a otras ciudades como Clermont-Ferrand, Limoges, Dieppe, Valenciennes, Grenoble y Burdeos. Ya son 326 detenciones en Francia, 235 de las cuales en París.

En París ha habido cargas policiales, con uso de gases lacrimógenos, para dispersar a la multitud y responder al uso de fumígenos, al incendio de bicicletas del servicio municipal y otros actos de vandalismo contra comercios y vehículos. Al menos un policía ha resultado herido y hay otras dos personas heridas en París, una por arma blanca y otra por una caída al Sena. Los alborotadores han entrado en la périphérique (lo equivalente a las rondas de Barcelona) bloqueando el tráfico, algunos de ellos jugando al fútbol sobre la calzada.

El Ministerio del Interior ha desplegado a 8.000 agentes en la capital en previsión de incidentes, con independencia del resultado del partido contra el Arsenal. Muchas de las personas que han causado problemas ni siquiera han visto el partido. Su único objetivo era provocar a la policía, desafiar a la autoridad  del Estado y generar destrozos de modo indiscriminado, un ritual que se repite con ocasión de otros partidos -ya pasó después de la semifinal victoriosa- o en fechas como el 14 de julio, fiesta nacional, o la Nochevieja. La quema de vehículos y de mobiliario urbano y el vandalismo son elementos fijos de estas algaradas. En los casos más graves hay rotura de escaparates y  saqueo de tiendas. 

Un grupo de seguidores del PSG corre para ponerse a salvo de los gases lacrimógenos lanzados por los antidisturbios
Un grupo de seguidores del PSG corre para ponerse a salvo de los gases lacrimógenos lanzados por los antidisturbiosLOU BENOIST / AFP

El miedo a los disturbios ha eclipsado en parte la atención mediática sobre el partido, ofrecido por dos cadenas, pero otros canales de información tienen equipos en la calle. En los Campos Elíseos, tomados por la policía con gran aparatosidad de medios, está prohibido manifestarse, pero aún así han acudido unas 20.000 personas. La intensa ola calor que se sufre desde hace días puede haber contribuido a excitar los ánimos y las conductas incívicas.

Se prevé medidas de seguridad excepcionales el domingo en el recibimiento de los campeones en el Campo de Marte, bajo la torre Eiffel.

Eusebio Val Mitjavila

Corresponsal de ‘La Vanguardia’ en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)

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